Una de las primeras medidas fue reactivar el CPHS, con el apoyo de la gerencia para poder ser el catalizador al interior de los trabajadores en el cambio de conducta esperado, participando activamente en la elección del elemento de protección personal adecuado y el de mejor calidad para cada puesto de trabajo a través de un sistema de prueba del EPP.
La estrategia consistió en realizar un diagnostico detallado de la casuistica de los accidentes en el último periodo, analizando su causa en el origen y de acuerdo a la tendencia de los agentes generadores de incidentes y las actitudes de disconformidad hacia la seguridad de parte de los trabajadores. Todo se realizó a través de los conceptos ¿El trabajador no Sabe?, ¿No quiere?, ¿O no puede? conceptos ocupados en cada uno de las capacitaciones del trabajador en la forma segura de hacer su trabajo. Reforzando con nueva instrucción una vez realizada su capacitación principal y cuando el trabajador vuelva a cometer un incidente y evaluando variables físicas, psicológicas y de reubicación en los puestos de trabajo. Todo lo anterior en un seguimiento de conducta de los trabajadores enmarcado en la elaboración e implementación de un sistema de gestión de seguridad y salud ocupacional y en una etapa de certificación de OHSAS 18001-2007 que se integrara al ya certificado sistema de gestión de la calidad ISO 9001-2000.