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SIN CORRER
RIESGOS NI TRAUMAS |
Deportistas de fin de semana:
Al menos unas tres veces a la semana deberíamos practicar
ejercicios. Es cierto que el estrés laboral y la falta
impiden ponernos a tono. Lo importante es buscar los espacios
e ir adaptándose poco a poco.
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POR VALERIA CECCHI FORCH
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| ¿Ejercicio?
A algunos, sólo oír esta palabra les produce urticaria.
Para otros, en cambio, practicar deportes es parte fundamental de
su rutina de todos los días.
Hay quienes, sin embargo, corren, toman una raqueta o se ponen las
zapatillas sólo un par de veces a la semana. Son los llamados
"deportistas de fin de semana'.'
Estos "deportistas" se caracterizan porque compensan los
sábados o domingos el sedentarismo de la semana.
Su rutina, según los médicos, puede resultar, a lo
menos, complicada.
Que hacer deporte otorga enormes beneficios al organismo, nadie
lo duda. Es cierto que es mejor moverse un día que ninguno,
pero ¡cuidado! Hay ciertas normas básicas que debemos
respetar antes de empezar cualquier actividad física, más
aún si hemos estado inactivos por largos espacios de tiempo.
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Reglas para triunfar
Tomar precauciones nunca está de más.
Carlos Infante, traumatólogo del club deportivo de la Universidad
de Chile y del centro Ciens, sostiene que hay personas que nunca
han hecho deporte y de la noche a la mañana deciden hacerlo.
'Además, habitualmente tienen un poco de sobrepeso, no saben
cómo está su sistema cardiovascular, fuman y están
estresados. Esto, sin duda, es de gran riesgo para la salud'; señala
el especialista.
Aunque parezca una nimiedad, un calentamiento previo y una actividad
acorde con el estado físico pueden ayudara superar pequeñas
metas hasta aumentar la capacidad general y la respuesta frente
al ejercicio.
"Hay quienes por motivos laborales no pueden dedicar tiempo
al deporte durante la semana y practican actividad física
con menor frecuencia. Eso no está mal, pero el problema es
que quieren exigirse como el más entrenado', señala
Infante.
El alto nivel de estrés que les genera a algunos la competitividad,
incluso con ellos mismos, puede resultar contraproducente.
"Hay deportes que se ponen de moda y conllevan más riesgos
si son un poco violentos para quienes no tienen costumbre'; recalca
el especialista.
"Es lo que ocurre, por ejemplo, con el snowboard, tan en boga
en el día de hoy. Es común ver lo rápido que
se ¡lega al agotamiento cuando no se tiene la práctica
y el hábito'.'
Es necesario lograr que el cuerpo se adapte para evitar lesiones.
Es usual ver, por ejemplo, "el codo del golfista" asociado
muchas veces a un exceso de gesto técnico. El golf es un
deporte que crece en interés día a día; poco
a poco se ha ido metiendo en el gusto de la gente, pero se hace
necesario ser cuidadoso, evitar lesiones y riesgos médicos
más complejos, declara el profesional.
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Para no
olvidar
Así como es importante realizar actividad regularmente
(a lo menos tres veces por semana) y no dejarla para cada seis
o siete días, es fundamental también cuidar la alimentación.
Esta debe ser equilibrada no sólo en calidad, sino también
en cantidad, e incluir un tanto de hidratos de carbono (pastas,
arroz) antes del ejercicio.
Tomar una buena cantidad de líquido y, sobre todo, saber
poner freno a nuestro esfuerzo no sólo para evitar lesiones,
sino también para evitar dolencias que podrían incluso
ser fatales.
Según Carlos Infante, traumatólogo del club deportivo
de la Universidad de Chile, lo que interesa es ver cómo
trabajar con gente de riesgo. "Hay varios factores que considerar.
sobrepeso, problemas cardíacos o haber tenido lesiones,
por ejemplo, que pueden ser cosas en contra a la hora de comenzar
una actividad física".
A su vez, el ejercicio debe ser "supervisado y hay que recorrer
el camino sin apresurarse. En un gimnasio podrá hacer un
plan de trabajo, le evaluarán su capacidad, fuerza y flexibilidad.
Así, logrará el entrenamiento que le permita hacer
deporte en forma segura".
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Hacer un chequeo o una evaluación
al inicio de un programa de ejercicios parece lo más sensato.
Así se tendrá un mapa de la condición física
de cada individuo y será más fácil determinar
la intensidad de la actividad correspondiente.
Por otra parte, según Infante, es importante no ponerse metas
irreales. "Estas deben ser secuenciales. Primero comenzar a
moverse, recuperar la fuerza, pero siempre escalonando las metas'.'
Deportes amistosos Actividad física de bajo impacto como
la bicicleta o la natación son las más recomendadas
a la hora de tomar la decisión de iniciar un trabajo físico
y, por ende, deberían ser las iniciales, aunque éstas
no son las más entretenidas. Son más bien solitarias
y la gente prefiere las de grupo, como el fútbol, dice el
doctor Infante,
En forma gradual podemos lograr una adaptación y así
pasar lentamente a deportes más agresivos.
"Una persona que quiere jugar a la pelota y hace mucho tiempo
que no lo hace es recomendable que haga esta etapa básica.
Debe ir de a poco, entrenar, trotar suave, por ejemplo, para ir
dando paso a una etapa intermedia y finalmente comenzar a jugar
amistosamente, no en una liga, que es ya más competitiva';
dice Infante.
Lesiones frecuentes Por otra parte, aprender a reconocer cómo
responde el cuerpo frente a una exigencia física es muy relevante.
"Si al comenzar a hacer deporte uno nota mucho cansancio, fatiga
o queda muy adolorido, es necesario bajar la intensidad, pero continuar
practicando, no echar pie atrás'.
Desde el punto de vista traumatológico, un importante problema
lo generan las lesiones lumbares.
También, como explica el facultativo, ocupan un sitio de
primer orden las tendinitis (inflamaciones en los tendones), especialmente
en el hombro, las rodillas... Así, por ejemplo, a quienes
les baja una especie de locura por trotar es común observarles
una tendinitis en el tendón de Aquiles.
Torceduras y esguinces son "pan de cada día" y
forman parte del riesgo al ponerse a practicar un deporte.
Por otra parte, la posibilidad de sufrir un desgarro está
presente para quienes no han realizado un buen proceso de elongación.
"Mejorando la técnica, disminuye considerablemente la
posibilidad de sufrir un desgarro porque a veces hacer una mala
maniobra o dar un mal golpe facilita estas dolencias'; concluye
Infante.
Beneficios
del ejercicio
¿Tiene sobrepeso, es sedentario, fuma más de cinco
cigarrillos diarios, tiene alto nivel de colesterol, le falta el
aire después de subir una escalera, sufre mareos o desmayos?
Pues bien, es hora de conocer los beneficios del ejercicio.
Con un adecuado programa y una intensidad acorde a sus posibilidades,
podrá disfrutar lo positivo de realizar una actividad física.
Aumentará su resistencia, la sensación de bienestar
general, la densidad ósea, el buen colesterol, dormirá
mejor, disminuirá el estrés, la grasa corporal; el
riesgo cardíaco y bajará su presión sistólica
(máxima).
Está demostrado que quienes practican deporte con frecuencia
tienen mayor sobrevida con mejor calidad. Y a su vez, desde el punto
de vista cardiológico, el ejercicio estimula el mayor gasto
calórico y equilibra la coagulación sanguínea.
El deporte es el mejor amigo del corazón. Pero es importante
recalcar: la clave es conocer nuestros propios límites, ya
que los riesgos son proporcionales a la intensidad del ejercicio.
Y recuerde, aunque tenga tradición de actividad física,
un chequeo puede ser altamente beneficioso para disminuir los factores
de riesgo. |
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