La pérdida auditiva se
expresa como dificultad para entender conversaciones en ambientes
ruidosos, para escuchar televisión o responder el teléfono,
además de tinitus (pitos) y ocasionalmente vértigos.
Se debe sospechar en personas expuestas a ruido elevados que no
han sido debidamente protegidas. Esta enfermedad es indolora y debe
prescribirse mediante la aplicación de audiometrías
a los trabajadores expuestos a ruido laboral.
Datos:
Alrededor del 30% de la población trabajadora está
expuesta a niveles de ruido que provocan daño auditivo irreparable.
En USA se estima que de 30 millones
de personas con daño auditivo, 10 millones son originados
en el trabajo.
Todo trabajador expuesto por períodos
prolongados de tiempo a ruidos de intensidad superior a 85 decibeles
en una jornada diaria de 8 horas, sin protección auditiva,
está expuesto a tener un daño auditivo neurosensorial
(sordera) irrecuperable.
Trabajadores expuestos a niveles
de 85 dB son aquellos que utilizan o trabajan en las proximidades
de sierras, pulidoras, lijadoras, motosierras, motores, desconchadoras,
enlatadoras, turbinas, aserradoras, remachadoras, telares. |