Variedad de Perfiles
El espectro va desde personas que no tienen información y que no toman decisiones correctas hasta gente que conoce los beneficios de la salud y el autocuidado y toma decisiones saludables. Entre medio hay de todo. Hay gente que tiene una buena capacidad de decisiones (fuerza de voluntad) pero no dispone de información adecuada acerca de lo que es un estilo de vida saludable. Pero una mayor cantidad de personas tienen una buena información y no son capaces de tomar decisiones saludables. Saben que la inactividad física nos deteriora, que el abuso del tabaco, y alcohol son dañinos para nuestra salud, y que las acciones inseguras atentan contra nuestra salud, pero a pesar de ello toman decisiones insanas. Por ejemplo, se sabe que cada año mueren 14 mil personas en nuestro país por enfermedades asociadas directamente al tabaquismo, pero el 42% de nuestros compatriotas se empeñan en seguir fumando.
Decidimos por Nuestros Hijos
Por si lo anterior fuera poco, en mi teoría del timón, hay que considerar a quienes por años son pasajeros en este barco como son los hijos. Ellos muchas veces pueden estar sufriendo por las decisiones insaludables que toman los padres.
Como ejemplo, sabemos que la comida chatarra tiene muy poco aporte nutricional, con nula cantidad de vitaminas, minerales y proteínas y que poco aportan al desarrollo físico e intelectual de los niños. Adicionalmente su alto aporte calórico la hace uno de los principales factores en el desarrollo de la obesidad infantil, e incluso han comenzado a aparecer estudios que la relacionan con ciertos tipos de cáncer. Nuestros hijos son lo que más queremos, pero ello no es concordante con el tipo de alimentación que muchos padres entregan a ellos, o dicho de otro modo con las decisiones poco saludables que toman los padres acerca del tipo de alimentación de los hijos. Ciertamente, no se está dejando como herencia una buena salud.
Clientes Informados
Tu carta de navegación corresponde a la información que dispones. Es parte de tu responsabilidad disponer de una adecuada información. En la actualidad, prácticamente no hay razones para decir que no disponemos de información acerca de los beneficios de la buena salud y el ejercicio. Están bastante demostrados los beneficios de la actividad física y el estilo de vida, sobre la longevidad y la calidad de vida.
La responsabilidad de disponer de buena información significa transformarse en un cliente bien informado a objeto de tomar decisiones adecuadas. Por ejemplo, cuando vas al supermercado ¿lees las etiquetas? Aparte del precio en tus decisiones comerciales ¿influye el valor nutritivo de un alimento? ¿o las materias primas con que son preparados? Si lo haces estás en buen camino de transformarte en un cliente informado y de esa manera podrás tomar decisiones saludables. |