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21 de Sep. del 2010
Juez de Concepción Manuel Muñoz Astudillo
“Lo que falta en Chile es una Cultura Preventiva”
 

En una entrevista exclusiva para el Colegio de Expertos en Prevención de Riesgos de Chile A.G., el Abogado y Docente con mayor experiencia y casos atendidos en legislación laboral de la región del Bío-Bio, realizó un completo análisis sobre las causas y la situación actual de los accidentes del trabajo en nuestro país.

 

Manuel Muñoz Astudillo es de profesión Abogado y desarrolla su trabajo en la ciudad de Talcahuano y Concepción.

Es una eminencia en temas de accidentabilidad

 laboral, siendo el que más casos de este tipo ha atendido.

 Su amplia experiencia lo ha llevado a escribir libros sobre la prevención de riesgos y la cultura preventiva en nuestro país, desempeñándose  además como Docente de la Universidad Técnica Federico Santa María, sede Talcahuano, y experto relator de cursos y seminarios en diversas Universidades y entidades como el Colegio de Ingenieros, el Instituto de Seguridad del Trabajo y anteriormente en la Mutual de Seguridad.

 

En una extensa entrevista, este Abogado y Academico de la región del Bío - Bío, se refirió a la situación actual que se vive en Chile respecto a la Prevención de Accidentes, tomando como ejemplo hitos como el Terremoto del 27 de febrero y el derrumbe en la Mina San José.

Por Ignacio Moraga R.

Hemos tenido dos hitos en este año, el terremoto y el derrumbe en la mina San José ¿Cree que ha sido falta de prevención lo que derivó en consecuencias tan nefastas?

Desde el punto de vista de la prevención, yo he hecho un análisis del asunto del terremoto y fundamentalmente del maremoto, y he llegado a la siguiente conclusión: la falta de cultura preventiva en Chile es de tal magnitud, que nos hace dudar de tomar medidas en el momento preciso, es decir, si nosotros tenemos conocimiento de un evento que puede producir daño a la sociedad o a las personas en un momento determinado, nosotros no podemos dudar en tomar acciones preventivas.

Esta discusión absurda, de si el terremoto producía o no producía maremoto, es un absurdo desde el punto de vista de la prevención. Si nosotros teníamos la capacidad de observar, deberíamos haber tomado las medidas preventivas y haber avisado que tenían que tomar las precauciones de salvarse de un posible maremoto. ¿Por qué? Porque es más fácil y es menos dañino pasar una vergüenza, un mal rato de haber exagerado una situación, a no haber tomado las medidas y tener que soportar las consecuencias de eso.

Si se tuvo la duda se tenía que haber tomado la medida en ese momento.

La mina de San José no viene más que a reflejar un hecho, y como el presidente lo dijo, esto es un hito, yo creo que es como una palmada en el rostro a todos los que estamos interesados en la materia de prevención, que las cosas en Chile no se están haciendo como se deberían hacer, en materia de seguridad y salud ocupacional.

En ese momento en que ocurrió este desastre, es evidente que quedó al descubierto en problema en la materia empresarial, porque la ley en el artículo 184 le entrega la obligación de seguridad al empleador en Chile, dejó en evidencia que éstos no toman las medidas que debieran.

¿A quién culpamos en estos casos? ¿Acaso tiene el prevencionista las facultades necesarias para influir en la empresa en donde trabaja para aplicar sus medidas, en casos en que las áreas gerenciales pueden privilegiar otros aspectos y dejar la seguridad en un segundo plano?

De los derechos de los trabajadores, entre ellos los de la seguridad y la vida, es el empleador el que tiene la obligación de ello. Pero nosotros como sabemos y conocemos que el empleador no actúa solo en materia de producción, sino que hay otras instituciones, pero al mismo tiempo están las aseguradoras del seguro social, nosotros tenemos que tener una claridad extraordinaria y una valentía en decir: si el artículo 12, de la ley de accidentes del trabajo (Ley 16.744/68), obliga a las administradoras del seguro a permanentemente estar ejerciendo acciones de prevención de riesgos, la administradora que administraba el seguro social de esa empresa no está ajena a la responsabilidad de que le cabe en el evento que en estos momentos ha ocurrido (derrumbe mina ).

Por lo tanto, nosotros tenemos que ver que hay otros organismos que por omisión a las obligaciones, que de acuerdo a sus funciones les corresponden, debieron actuar y no lo hicieron en su oportunidad.

En caso de un accidente laboral en una empresa, ¿Cree que es justo que sea el prevencionista de riesgos el que asuma consecuencias legales por el hecho?

En ese caso, hay que distinguir. En primer lugar, las acciones de responsabilidad en materia penal al menos, corresponden a quien le corresponden tomar las decisiones del actuar. En materia penal,  las responsabilidades son personales, de tal manera de que si el prevencionista fue el que le tocó actuar en una acción de producción bajo los niveles sub-estándares de seguridad, el se hace responsable. Pero no es así la cosa en la práctica, ya que son los supervisores y los dueños los que dirigen la producción, y el prevencionista generalmente no es más que un asesor, que da consejos sobre las disposiciones en materia de seguridad.

¿Y cree Ud. Que el prevencionista debe tener más atribuciones?

Por supuesto, debería tener tal atribución que cuando se percata que hay una situación en que se está actuando bajo los estándares de seguridad, el debiera ordenar inmediatamente a la suspensión de las faenas. Pero eso no está hoy de dentro de las atribuciones del prevencionista, porque si quisiera hacer eso, al otro día sería despedido, es una realidad.

Si el prevencionista tiene una formación ética profunda y que es capaz de ponerse los pantalones, ese individuo inmediatamente pasa a ser sospechoso a los ojos del empleador. Por otra parte, en algunos casos se contrata a prevencionistas por sólo algunas horas o días. El único fin es tener una “cabeza de turco”, que los ejecutivos estén a salvo y tener a alguien a quien echarle la culpa de las falencias y de la omisión en accidentes.

Hoy en día, la falta de ética personal es de tal magnitud que yo creo que hay que revisar las actuaciones personales y hacer una introspección en lo que es la ética profesional no sólo de los prevencionistas, sino que de todos los trabajadores. Como lo dijo el presidente, esta situación que ocurrió en San José, “no puede volver a ocurrir nunca más en Chile”. Tenemos muchos ejemplos y hechos en que ha muerto mucha gente a causa de un accidente de trabajo. Significa que algo anda mal y que hay que cambiarlo.

Usted escribió un artículo en el cual decía que la prevención era una forma de forma de maximizar recursos, una manera de ganar dinero… Justifique esa frase.

Nosotros tenemos muchos fundamentos éticos, legales y económicos para hablar de prevención en una empresa. Pero si a los empresarios reticentes no les gusta hablar de fundamentos legales y éticos, los vamos a llevar al plano de lo que a ellos les gusta: el plano económico. Resulta que las empresas tienen por objetivo fundamental maximizar las utilidades, toda empresa nace para ser exitosa, y éste se ve a través de las utilidades.

Para obtener más utilidades, nosotros tenemos que disminuir los costos, y la mala gestión en prevención de riesgos produce accidentes y enfermedades laborales. Y éstos significan hoy día en Chile –no son palabras mías, son palabras de Nelson Pizarro Contador- (ex vice pdte. corporativo de Codelco Norte y actual GG de Mina Caserones en la 3era. región), que en nuestro país cada empresa pierde hasta el 10 o más por ciento a causa de accidentes del trabajo. El 10 % de lo que invierte en producción de una empresa.

De esta manera, si nosotros eliminamos los accidentes y las enfermedades laborales, vamos a tener el 10% más de utilidades. Y por supuesto, de ese punto de vista, la prevención de riesgos es un buen negocio para un empresario inteligente. Pero para meterle en la cabeza esto cuesta, porque en Chile somos inmediatistas. Es un problema de cultura, y la cultura cuesta meterla en la cabeza de cualquier persona en todas partes, es un proceso largo. Si a nivel de las áreas productivas logramos insertar la cultura preventiva, vamos a tener un negocio maravilloso de inversión.

¿Ha sido la falta de cultura preventiva que ha provocado la necesidad de prevencionistas?

Por supuesto, lo que pasa es que la tarea del prevencionista ha sido minimizada. Se pretende que sea como un policía dentro de la empresa, ordenando que se pongan el casco, los guantes, las antiparras. Cuando se entienda que no es así, los prevencionistas van a elevar su categoría a nivel ejecutivo y el número necesario de este tipo de profesionales será mucho mayor, porque son ellos los que conocen de la materia.

Hemos estado peleando para que todas las carreras salgan con un semestre al menos en dos materias: prevención de riesgos y responsabilidad profesional en materia de la labor que hacemos. Tenemos que hacer las cosas bien, y eso es necesario inculcarlo en todas las profesionales.

Si se pide un mayor nivel ejecutivo de parte de los prevencionistas, ¿entonces debería haber mayor capacitación de tipo académica?

Yo creo que el nivel de los prevencionistas, al menos de los ingenieros, es bueno. Yo creo que lo que se necesita es otra cosa: es que las empresas se abran a la necesidad de contar en sus niveles gerenciales que los prevencionistas actúen como asesores de dichos niveles, que los escuchen y sepan como actuar y los procedimientos seguros para llevar adelante los procesos de producción. Otro profesional puede ser muy capaz, pero actúa en torno a la producción. Lamentablemente, la producción está unida a la prevención de tal manera que no hay días domingos, festivos o de lluvia para la prevención, y para ello necesitamos más prevencionistas, pero no como policía, esa es una prevención jurásica.

La prevención en Chile se ha equivocado, porque se ha dirigido exclusivamente al trabajador de fuerza, al que está en la faena. La prevención debería empezar a hacerse a los niveles gerenciales, por una razón muy sencilla: los trabajadores se reflejan en lo que son sus jefes, si el jefe no le interesa la prevención de riesgos, al trabajador tampoco. En Chile se ha visto que no hay ningún interés gerencial por la prevención de riesgos. Jamás vamos a poder capacitar a los trabajadores si los gerentes no cumplen.

Si el gerente estudiara los problemas más recurrentes en el país y aplicarán soluciones, “otro gallo cantaría”.

Si no hacemos prevención de riesgos desde cuando la criatura está en el vientre materno, en los hospitales y después al parvulario, la primaria, secundaria y después la universidad, nosotros nunca vamos a tener la cultura preventiva. Es la educación mínima que debe tener un país.

¿Si a un trabajador se le manda a trabajar en condiciones desfavorables, sabiendo que negarse puede significar ser despedido, tiene algún grado de responsabilidad por haber ido a trabajar sabiendo de dichos detalles?

Esa es una pregunta muy profunda. Todo el derecho sustantivo laboral y lo que dice el código del trabajo, que resume la experiencia internacional de lo que es la experiencia de los trabajadores, las resume el código chileno. Todas estas leyes están dirigidas a la protección de los trabajadores, y eso se refleja en que una persona trabaje para otra, con contrato o sin contrato en las condiciones que sea. Pero si yo estoy trabajando, estoy respaldado por las leyes del trabajo. Si no estoy con contrato, será el empleador el que responda por el accidente que pueda tener trabajando para él.

Pero un trabajador debe tener la suficiente soltura para decir “mire jefe, si ud. Me obliga a trabajar en esas circunstancias, yo me voy a dar como autodespedido y voy a ir a la inspección del trabajo y voy a presentar una demanda en su contra, y voy a pedir las indemnizaciones por año de servicio y todas las que corresponden, todo ello basado en una sola cosa: “el incumplimiento de las obligaciones contractuales”, porque las leyes también obligan al empleador.

¿Ud. Cree que eso faltó en los 33 mineros?

Respecto a la mina San José, yo no sólo aplicaría una demanda contra los dueños de la mina, sino contra todos aquellos que son culpables. La mutualidad a la que ellos están adheridos, tenía la obligación de revisar en forma permanente la situación de seguridad en que trabajaban esas personas. Si no lo hizo, ella resulta responsable por no haberle exigido a la empresa.

Los trabajadores emitieron un informe, pero no ordenaron la suspensión de las faenas, al permitir eso asumen la responsabilidad que les corresponden. Si no quieren hacerlo, háganse responsables. La demanda deberá recaer sobre todos los entes responsables.

Respecto del caso de la mina San José, hemos visto que la empresa se encuentra en gestiones que podrían derivar incluso en la quiebra, ¿Cómo hacemos para que los empresarios no tengan la opción de evadir los gastos que les corresponde asumir?

Las leyes en Chile están dadas desde hace mucho tiempo, la empresa tiene todas las facultades para declararse en quiebra, siempre y cuando se reúnan los requisitos. La verdad es que la responsabilidad personal de los dueños de la mina no tiene porqué seguir el mismo camino de la condición de la persona jurídica, porque ellos tienen una situación de carácter penal. Ellos sabían de la situación, y esto trae una responsabilidad civil unida.

Ya no se hizo, pero se podrían haber tomado las medidas precautorias para embargar los bienes  que tiene la empresa y que tienen las personas que la tienen para responder por los gastos correspondientes.

Resumiendo, ¿cómo hacemos para que quienes están a cargo de las empresas, hagan caso respecto de los temas de Prevención?

Yo para eso tengo una solución muy española. Los españoles sufren el flagelo de los accidentes de trabajo hasta la exageración, ellos tienen unos 3000 muertos por año, es una cantidad impresionante.

Yo haría un artículo similar al del código penal español, que diga que “Quien incurre en una acción ilícita, todo empresario, todo gerente que permite una acción sub-estándar que pone en peligro la salud de una persona”. Si después de eso ocurre un accidente, empiezan las penas que corresponden. En España basta con que haya un riesgo en la acción para condenar criminalmente al autor de ese ilícito.

¿Cuál es el mensaje que daría al buen empresario, a los supervisores, a los prevencionistas y a los futuros prevencionistas?

Nosotros tenemos que saber que mientras exista este sistema económico y este sistema de producción, nosotros tenemos que sacarnos el sombrero frente a las buenas empresas. Y las buenas empresas son las que cumplen las normativas en materia Ambiental, de Salud y de Seguridad Ocupacional. Porque esas empresas están produciendo de acuerdo al sistema ético que nosotros requerimos, no solo del punto de vista humanista, sino que del punto materialista económico.

Si nosotros queremos entregar otros productos a otros países, tenemos que hacerlo cumpliendo las medidas necesarias. De lo contrario, va a llegar un día en que en el extranjero las empresas van a decir: “Esta mercadería no se puede aceptar porque no cumple con las bases para entrar al mercado internacional, y esa reglamentación no la manejamos nosotros”.

No nos engañemos a nosotros mismos, aplaudamos a los buenos empresarios y seamos críticos respecto de los malos, porque estamos mirando hacia el futuro de nuestro país. Es una cuestión de nacionalismo, a todos aquellos que tratan de torcerle la nariz a la ley y hacerse ricos de la noche a la mañana usufructuando de la poca fiscalización deberíamos repudiarlos.

   
 

Fuente:
MIGUEL CISTERNAS GUERRA
Director Nacional de Comunicaciones
Colegio de Expertos en Prevención de Riesgos de chile A.G.
comunicaciones@coexpertos.cl
Fono: 09231644

 
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