| Los cilindros que
contienen distintos gases combustibles, deben almacenarse separadas
entre sí, sobre todo las de oxígeno. Tampoco deben
almacenarse cilindros llenas junto a las vacías. Deben estar
sujetos a bastidores o carros, a resguardo de contactos eléctricos,
separadas de las fuentes de calor y protegidas de los rayos del
sol.
Antes de transportar cualquier
cilindro, lleno o vacío, hay que asegurarse de que el grifo
esté cerrado y la caperuza de protección colocada.
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Para el manejo y transporte de
los cilindros, se utilizarán tamos o soportes adecuados
para tal fin. los cilindros se manejarán con cuidado y
sin golpearlos. No se levantará ningún cilindro,
lleno o vacío, asiéndola por el grifo.
Si los cilindros se manejan con
grúas o polipastos, se utilizará una caja o contenedor
para evitar que puedan caerse. No se utilizarán electroimanes
para elevar cilindros Un cilindro jamás debe contener otro
gas que no sea aquél para el que ha sido fabricada. Hay
que cerrarlos siempre después de usarla e incluso cuando
se considera que ha quedado vacío, ya que siempre queda
algo de gas que contenía.
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los cilindros en servicio deben
mantenerse en posición vertical en su soporte o carro, o
atadas para que no se caigan. Para que, en caso de fugas, no se
mezcle el oxígeno con el acetileno, los grifos se situaran
paralelos, o mejor aún, con sus bocas de salida apuntando
en direcciones opuestas.
Los cilindros de acetileno llenos,
deberán mantenerse necesariamente en posición vertical,
al menos 12 horas antes de ser utilizadas. Cuando sea necesario
tumbarlos, se cuidará de que el grifo quede con el orificio
de salida hacia arriba, y nunca a menos de 50 cms del suelo.
Los cilindros en servicio han de
estar siempre a la vista. No debe colocarse nada sobre ellos, ni
aún estando vacíos. |
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La distancia
del lugar de trabajo a los cilindros no debería ser menor
de diez metros. Esta distancia puede reducirse a cinco metros si
se cuenta con protecciones contra la radiación de calor o
cuando se trabaja en el exterior.
Antes de empezar un cilindro, debe
comprobarse que el manómetro marca "cero"
con el grifo cerrado.
No consumir los cilindros por completo
(peligro de entrada de aire). Debe conservarse siempre una ligera
sobre presión en el interior de los cilindros. |
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Antes de colocar el manorreductor,
debe purgarse el grifo de la botella de oxígeno, abriendo
un cuarto de vuelta y cerrándolo a la mayor brevedad.
El manorreductor debe colocarse
con el grifo de expansión totalmente abierto.
El grifo del cilindro debe abrirse
lentamente; si se abriera de golpe, el reductor de presión
podría quemarse. Después de colocar el manorreductor,
se comprobará que no existen fugas. Para esto puede utilizarse
agua jabonosa, pero nunca una llama.
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Los grifos de las botellas deben
cerrarse, tanto después de cada sesión de trabajo,
como una vez consumido su contenido. Después de cerrar el
grifo de la botella, se descargará siempre el manorreductor,
las mangueras y el soplete.
La llave de cierre debe estar sujeta
a cada cilindro en servicio, para cerrarla en caso de incendio.
Lo mejor es atarla al manorreductor.
Nunca debe forzarse el grifo
de un cilindro cuando se atasque. Lo que hay que hacer es devolverla.
Las averías en los grifos de los cilindros debe arreglarlas
el suministrador. No desmontar jamás los grifos. No sustituir
jamás las juntas de fibra por otras de goma o de cuero. |
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