Es raro encontrar a alguien totalemente
incapaz de ver los colores. La "ceguera al color" se
llama técnicamente discromatopsia (una de cuyas variedades
es el daltonismo), que hace que quien la padece confunda unos
colores con otros.
Es un trastorno hereditario y
parece deberse a la falta total o parcial de determinados conos
de la retina (tenemos tres tipos de conos, cada uno sensible a
la luz de determinada longitud de onda). Si faltasen los tres
tipos de conos la persona lo vería todo en blanco y negro.
Las discromatopsias más
frecuentes son las que impiden distinguir entre el rojo y el verde,
que son precisamente los colores de los semáforos y de
otras muhcas señales ópticas. No hace falta insistir
demasiado en la repercusión que esto puede tener sobre
la seguridad del individuo.
Para que la mujer fuera discromática,
sus dos genes X tendrían que ser defectuosos. En cambio
una mujer con un gen defectuoso puede distinguir los colores,
pero también trasmitir la discromatopsia a sus hijos. Las
personas de piel blanca en especial los nativos de centroeuropa,
son más propensas a sufrir este trastorno.
Es conveniente diagnosticar este
trastorno a tiempo. Es conveniente que quien lo padezca lo sepa,
para adoptar con estas personas medidas especiales en lo que se
refiere a la seguridad laboral.
Para que la mujer fuera discromática,
sus dos genes X tendrían que ser defectuosos. En cambio
una mujer con un gen defectuoso puede distinguir los colores,
pero también trasmitir la discromatopsia a sus hijos. Las
personas de piel blanca en especial los nativos de centroeuropa,
son más propensas a sufrir este trastorno.
Es conveniente diagnosticar este
trastorno a tiempo. Es conveniente que quien lo padezca lo sepa,
para adoptar con estas personas medidas especiales en lo que se
refiere a la seguridad laboral.