- No siga conduciendo si está fatigado. Descanse con regularidad. Salga de la cabina y tome el aire. No recurra a estimulantes para superar el cansancio.
- Respete siempre las normas locales de tránsito y cumpla los requisitos en materia de períodos de conducción.
- Adapte el asiento de forma que esté lo más derecho posible y permita usar el apoya-cabezas. Ello permitirá prevenir los traumatismos cervicales en caso de accidente.
- Infórmese de los procedimientos de mantenimiento del vehículo y asegúrese de que éste se halla en buen estado de funcionamiento. Compruebe que las ventanas y espejos estén limpios y que los neumáticos, los frenos, la dirección y las luces se hallen en buenas condiciones.
- No conduzca bajo los efectos del alcohol o de las drogas, ni tampoco si ha tomado algún medicamento que pueda afectar a la conducción. Siga las instrucciones de seguridad de los medicamentos y consulte al médico en caso de duda.
- Tenga en cuenta que fumar conduciendo puede provocar somnolencia por cuanto el anhídrido carbónico reduce el oxígeno de la cabina y se incrementa el índice de monóxido de carbono en sangre.
- Baje con cuidado de la cabina, sobre todo en caso de escasa visibilidad o de fatiga en los músculos de las piernas.
- Compruebe que la carga está distribuida uniformemente y convenientemente sujeta. Tome las debidas precauciones para evitar que la carga se le caiga encima.
- Compruebe que en la cabina no hay objetos sueltos que puedan desplazarse bruscamente al frenar y ocasionar lesiones.
- Los copilotos que descansen en literas deberán llevar dispositivos de sujeción.
- Compruebe que no obstruye la visión con objetos colgantes, adhesivos, entre otros, en las ventanillas.
- No estacione el vehículo o remolque en lugares que obstruyan el tránsito o la visibilidad de otros conductores o peatones. Utilice elementos para impedir que el vehículo se mueva.
- Coma con regularidad y de forma sana.
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