Es curioso pero pocas personas se percatan que cuando tosen o estornudan, el primer receptáculo de los virus son sus propias manos.
Con esas mismas manos acaricia después a sus hijos, manipula alimentos, toca manillas, toma objetos domésticos, el mouse de su computador o estrecha la mano de sus colegas al saludarlos.
De esa sencilla forma se distribuye y se contagia el virus de la gripe. |