| Con
una pericia en el manejo del teclado que daría envidia al
más experto programador, Carlos Alexis Cuevas, monitor del
cibercafé de la Biblioteca Central para Ciegos, navega por
internet valiéndose sólo de su sentido auditivo. Carlos
no ve.
Resulta difícil
imaginar a una persona no vidente haciendo algo tan común
como revisar su correo electrónico. Pero lo hace; la misma
tecnología se encarga de auxiliarlo.
El programa Jaws, creado
para Windows, lee todas las letras que aparecen en los diversos
programas así como sus funciones y los enlaces (vínculos).
Cada vez que se abre
una nueva página web una voz robótica con acento español
dice: doble uve, doble uve, doble uve, punto... y esta página
tiene cien vínculos. Se le puede ordenar al software que
lea sólo los vínculos o toda la información
que está en texto.
Por comandos del navegador
que se activan con el teclado y no por mouse, Carlos va abriendo
y cerrando ventanas, introduciéndose a los distintos vínculos
de las páginas y llenando formularios de registro. Pero no
siempre tuvo esa rapidez. Según él daba puros botes
cuando tuvo sus primer contactos con internet hace un año
y medio.
El aprendizaje no es
fácil, en parte porque los creadores de los sitios no consideran
a los discapacitados.
Lazarillos para la red
Algunos organismos
promueven estándares para hacer sitios accesibles para todo
tipo de personas, pero rara vez son acompañados por leyes,
con excepción de Australia, EE.UU. y Europa.
Chile está lejos
de esta realidad. Aunque la Universidad de Brown de EE.UU. destacó
al sitio de gobierno (www.gobierno.cl) como el quinto mejor del
mundo, obtuvo 0% en accesibilidad. De momento, la única página
gubernamental que ha seguido los estándares es la del Fondo
Nacional para la Discapacidad (www.fonadis.cl).
Algunos proponen ahorrarse
todo el problema y hacer un sitio paralelo para personas con dificultades:
más simple, sin fotos y sólo con texto.
Según Pablo
Curti, director de Ekkos I +C, desarrolladores de páginas
web, esta medida es innecesaria y cara. Además, la idea de
la web y de la tecnología es tender a la convergencia, para
asegurar que nadie quede fuera.
Alejandra Figueroa,
monitora del cibercafé de la Biblioteca Central para Ciegos,
es escéptica. Yo creo que los creadores de sitios pretenden
hacer una página bonita, llena de colores, de fotos y todas
esas cosas que atraen, asegura. Es difícil que vayan a cambiar
su forma de trabajo por unos pocos.
Sin embargo, los creadores
de sitios pueden hacer mejoras, sin tener que alterar el contenido
visual de las páginas web.
Gráfico, dice
la voz robótica de Jaws cada vez que se topa con una imagen
de cualquier tipo. Pero gráfico no le dice nada a un usuario
ciego.
Sería un gran
aporte si los diseñadores agregaran a cada imagen un texto
que apareciera cada vez que el cursor se posara sobre ella. Así,
los ciegos podrían escucharlo.
Esta información
también permitiría diferenciar entre tipos de imágenes:
las que se usan para fines funcionales (por ejemplo, el icono home
que lleva a la página de inicio) y aquéllas que tienen
contenido en sí, por ejemplo, una foto.
Odiosos obstáculos
Tratando de rellenar
un formulario de inscripción, Carlos se paraliza. Aquí
me perdí, ya no sé lo que es esto, dice.
Con la tecla Tab recorre
los espacios de los formularios. Si están vacíos,
la voz de Jaws dice campo para rellenar, lo cual deja a Carlos sin
pistas para reaccionar. Si el encargado del sitio web hubiera escrito
en el mismo campo: introduzca su nombre o fecha de nacimiento sería
pan comido.
También molestan
las comunes ventanas de publicidad. Carlos pierde mucho tiempo tratando
de adivinar de qué se tratan. Ellas, así como el cada
vez más popular formato Flash son irreconocibles para Jaws.
En cambio, los no videntes bendicen las páginas construidas
en lenguaje HTML, a través de programas como FrontPage y
Dreamweaver.
Carlos Alexis no protesta,
pero cree que sería ideal que los sitios tuvieran un vínculo
al final de la página que diga Volver o Continuar. También
pide menús ordenados y que indiquen su contenido claramente.
La monitora Alejandra
Figueroa, estudiante de educación diferencial, reclama un
poco más: Además de las personas ciegas están
los con baja visión y no se toman mucho en cuenta.
Alejandra sufre de
desprendimiento de retina, así es que lee un poco y usa Jaws
para ayudarse. Las letras pequeñas, así como los débiles
contrastes, representan un importante obstáculo.
Estas soluciones son
más sencillas. Tanto en Windows como Mac, así como
en los navegadores, existen opciones para agrandar el texto, los
cursores o cambiar los colores.
Los creadores de sitios
disponen de sencillas herramientas para lograr mucho. Según
Alejandra, es cuestión de disposición y creatividad.
Pida opinión a los que saben
Las pautas de diseño
accesible promueven sitios web con navegación fácil
para quienes viven con deficiencias motoras, sensoriales o mentales,
así como para personas que poseen equipos antiguos o conexiones
a internet lentas.
Los dos patrones más
usados son el WAI (Iniciativa de Accesibilidad Web, www.w3.org/WAI/Resources)
y el estándar de la Sección 508 del Gobierno de EE.UU.
(www.section508.gov/index.cfm?FuseAction=Content&ID=11).
Quienes deseen comprobar
si sus sitios aptos, la páginas de Bobby (bobby.watchfire.com)
y TAW (Test de Accesibilidad a la Web, www.tawdis.net) hacen evaluaciones
y validaciones básicas gratis.
CIEGOS EN CHILE
CIFRAS: Según
la encuesta Cassen de 2000, alrededor de 284 mil personas tienen
algún tipo de discapacidad visual. Es el tipo de minusvalía
más recurrente, afectando al 36% de todos los discapacitados.
EN INTERNET
Premiada página para no videntes:
www..manolo.net
Organización de Ciegos Españoles:
www.once.es
Fondo Nacional para la Discapacidad:
www.fonadis.cl |