Hoy debuta el viaducto de Millau en el sur de Francia, que llega
a los 343 metros.
Tres semanas antes de lo previsto y tres años después
de que fuese depositada la primera piedra, hoy el Presidente francés,
Jacques Chirac, inaugura el viaducto de Millau, proeza técnica
que sobrevuela el río Tarn y une las planicies de Rouge
y Larzac.
Diseñado por el célebre arquitecto británico
Norman Foster, sus siete pilares de hormigón, el mayor
de los cuales alcanza los 243 metros (el récord anterior,
con 180 metros, lo ostentaba el viaducto alemán de Kochertal),
sostienen una calzada metálica de 36 mil toneladas. Se
convertirá en el puente más alto del mundo, con
una estructura que se eleva hasta 343 metros sobre el río
Tarn; esto es una altura 19 metros superior a la de la torre Eiffel.
Con su forma elegante, su perfil ligero y su concepción
armoniosa, pese a sus 290 mil toneladas de peso, el puente, de
2.460 metros de largo y 32 metros de ancho, es la porción
que le faltaba a la autopista A75, "La Meridiana", para
unir París y el Mediterráneo de un solo trazo por
el Macizo Central.
Como una mariposa
Considerado como el primer gran proyecto del siglo XXI, este
puente fue imaginado hace una quincena de años por el ingeniero
francés Michel Virlogeux, pero ha sido Foster quien ha
hecho que "surja del paisaje con la delicadeza de una mariposa".
"Es esa delicadeza, esa ligereza, lo que le confiere su
presencia tan particular", dijo al diario regional "Midi
Libre" Foster, quien defiende que "la obra del hombre
se fusione con la naturaleza".
Espiritualmente, atravesar un puente debe permitir "elevarse",
"mirarlo debe provocar una emoción"; por esto,
Foster le ha dado una forma ligeramente curvada, de manera que
el automovilista pueda adivinar su perspectiva, descubrir ligeramente
el paisaje e intuir la presencia del pueblo de Millau.
Los cables que lo sustentan son blancos para fundirse con el
cielo, precisó el arquitecto.
Más allá de sus calidades estéticas y técnicas,
esta obra elimina el último gran cuello de botella en la
red vial francesa hacia el Mediterráneo.
El viaducto tiene igualmente una función geopolítica,
ya que ofrece una alternativa a la autopista del eje del valle
del Ródano, siempre saturada por el tráfico del
norte de Europa hacia el sur.
Atravesarlo costará 4,90 euros ($3.900) para los automovilistas,
y 6,50 ($5.200) en verano. El valor para los camioneros es de
20 euros ($15.900).
Durante 78 años será gestionado y explotado por
la compañía Eiffage, que se ha encargado de su construcción
y de su financiamiento (400 millones de euros). Esta sociedad
garantiza la obra durante 120 años.
El Estado ha desembolsado sólo 50 millones de euros para
la preparación de la obra, en la que han trabajado unas
3.000 personas. Para Marc Legrand, presidente de la compañía
Eiffage para el viaducto de Millau, el mayor orgullo de este proyecto
es que en "dos millones de horas de trabajo no hubo ningún
accidente grave", además del hecho de haber terminado
la obra "un mes antes" del plazo previsto y con un coste
menor.
"La altura, su número de pilares y la longitud del
puente hacen del viaducto una obra excepcional", dijo Jean
François Coste, presidente de la delegación de expertos
que revisó la obra, a la agencia AFP.
Puntiagudo, fino y elegante, el viaducto está concebido
sobre todo para resistir y sus constructores garantizan que puede
aguantar un viento de 250 km/h.
Eiffage, el grupo encargado de la construcción y mantenimiento
de este viaducto en los próximos 75 años, afirma
que el puente "funcionará perfectamente" en los
próximos 120 años.
Construido en las fábricas de Eiffel, la estructura metálica
se apoya en la tierra y sus dos mitades se unieron finalmente
el pasado 28 de mayo sosteniéndose en siete grandes pilares.
El arquitecto
Norman Foster (69) es autor de diversas obras en el campo de
la ingeniería, como la torre de telecomunicaciones de Collserola
en Barcelona (1988-1992) o el conjunto del metro de Bilbao (1988-1995).
Como proyectos recientes destacan la nueva sede central de Commerzbank
en Francfort, el nuevo aeropuerto de Chek Lap Kok en Hong Kong,
la sede del Parlamento alemán en Berlín y la sede
de la Cruz Roja en Londres.
También presentó un proyecto para reconstruir el
World Trade Center de Nueva York con dos torres entrelazadas.
Foster ha ganado varios premios: en 1983, la Medalla de Oro del
Instituto Real de Arquitectos Británicos; en 1990 la reina
Isabel lo nombra "Sir"; en 1992 obtiene el premio Mies
van der Rohe; en 1994, la Medalla de Oro del American Institute
of Architects; en 1999, el Pritzker Prize.
Está muy satisfecho de que su última creación
contenga el "famoso número de oro" o "divina
proporción."
EN CHILE
NUESTRO viaducto del Malleco se eleva a 85 metros de altura,
pero el más elevado del país es el puente Amolanas,
de 106 metros de altura, 160 km al sur de La Serena.
EN INTERNET
Eiffage:
www.eiffage.fr
Foster and Partners:
www.fosterandpartners.com