El profesor Burkhard Seeger imitó la petrificación
natural de la madera, que la protege del fuego y de hongos e insectos.
Eliette Angel V.
El profesor emérito de la Universidad de Concepción,
Burkhard Seeger inventó un novedoso sistema para el rubro
forestal del país.
Este químico observó que en la naturaleza, a lo
largo de cientos de años, la madera -bajo ciertas condiciones-,
se petrifica. Cuando le ocurre este fenómeno, este material
es muchísimo más resistente al fuego y al ataque
de insectos y de hongos.
Seeger, gracias al apoyo del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico
y Tecnológico (Fondef), ideó un sistema para petrificar
la madera del pino radiata en apenas 40 minutos.
Éste consiste en impregnar
al vacío la madera con compuestos inorgánicos, principalmente
silicatos (que se encuentran en las rocas y la arena). Una vez
que este "silicato líquido" penetra en la madera,
precipita y queda insolubilizado en su interior.
El trabajo de Seeger es una de
las muchas investigaciones y servicios que ofrece al sector productivo
la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad
de Concepción. Álex Berg es el director ejecutivo
de esta entidad que debe autofinanciarse.
Patentes y licencias
De ahí la importancia
de la patente que consiguieron con este nuevo producto. Con ella
en mano, firman por estos días la licencia para que la
empresa StoneWood comercialice masivamente su invento.
"La tecnología desarrollada
es realmente innovadora. Un par de empresas e institutos de investigación
extranjeros iniciaron desarrollos semejantes un poco después
que nosotros", cuenta un orgulloso Álex Berg, quien
construyó la terraza de su casa con esta madera impregnada.
Igual deja en claro que este
producto no es indestructible. "Sería terrible para
el ambiente crear un material que no se pueda destruir",
aclara. Y añade: "Lo que tenemos que lograr es una
resistencia al ataque del fuego y de microorganismos en función
de los requerimientos de las posibles aplicaciones".
Y la UDT quizás tenga
éxito rápidamente en el mercado. Según cuenta
Berg, en la Unión Europea prohibieron para usos habitacionales
el uso de CCA (cobre cromo arsénico), un producto tóxico
que protegía a la madera del ataque de insectos y hongos.
Es esa madera "pintada" verdosa. Algo similar ocurrió
en EE.UU.
Berg acota: "Los componentes
de nuestra madera impregnada son totalmente inocuos".
La UDT está desarrollando,
además, otros productos vinculados con la madera.
Los aserraderos generan subproductos,
como el aserrín, que mezclan con resinas termocondensables
para generar tableros, además de otros productos de madera
reconstituida.
En cambio, en Concepción,
mezclan el aserrín con resinas termoplásticas (polipropileno
y polietileno). Esto permite que el producto se ablande con el
fuego y se pueda moldear para tomar una multiplicidad de formas.
Como el material está
formado por 70% de residuos de madera y 30% de plástico,
se puede cortar y lijar. Resulta mucho más barato fabricarlo.
La aplicación ideal son los marcos de ventana.
"Este producto no es original,
ya que su uso industrial se inició en EE.UU. hace unos
10 años. Pero no encuentro nada malo con copiar. Eso sí,
hay que hacerlo bien y buscar nuevas aplicaciones", dice
Berg muy entusiasmado por aplicar el conocimiento.