| Una
persona involucrada en una colisión lateral tiene 18 veces
más riesgo de sufrir una disección de la aorta, mientras
que la disposición del cinturón hace que el conductor
tenga mayor probabilidad de presentar una lesión en el hígado.
Si se trata del copiloto, el órgano más vulnerable
es el bazo.
Paula
Leighton
Un choque entre dos vehículos afecta de manera distinta a
los pasajeros dependiendo no sólo de si tienen puesto o no
el cinturón de seguridad, sino también al considerar
el tipo de impacto que sufra el automóvil y la ubicación
en que se encuentre la persona dentro de él.
Así
lo han demostrado especialistas del William Lehman Injury Research
Center, un centro de investigación perteneciente a la Escuela
de Medicina de la Universidad de Miami (EE.UU.) que trabaja en conjunto
con la Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico
de Carreteras. Los especialistas han centrado parte importante de
su trabajo en el estudio de las lesiones que presentan los pasajeros
de vehículos que se ven involucrados en choques frontales
y laterales. Uno de los mayores logros del equipo médico
es la identificación de ciertos patrones de heridas que se
relacionan con una u otra variante de colisión sufrida por
el vehículo (ver infografía) y que son independientes
del uso de cinturones de seguridad y airbags.
Para
esto, los investigadores han analizado vehículos accidentados,
autopsias y modelos computacionales. El doctor Luis Labiste, miembro
del equipo de expertos del centro William Lehman, indicó
a La Tercera que gracias a esto han podido determinar que "en
los pasajeros que no usan cinturón los golpes en la cabeza
son los que más se asocian a choques frontales, debido a
que el pasajero se golpea dentro del auto o incluso con el airbag.
Aunque estos últimos previenen muchos daños, están
diseñados para trabajar de manera conjunta con los cinturones.
De lo contrario, pueden causar estos traumas de cabeza".
Hígado, bazo y aorta
Otro de los hallazgos es que los conductores que llevan puestos
cinturones automáticos, que protegen sólo hombros
y tórax, pero que no afirman la cintura, son más vulnerables
a sufrir lesiones en el hígado durante una colisión.
Este órgano se ubica al lado derecho, por lo que el avance
del cuerpo sobre el broche del cinturón puede impactarlo
y provocar una hemorragia interna fatal. En el caso del copiloto,
el riesgo está al lado izquierdo, donde se ubica el bazo.
El
desgarro de la arteria aorta es otra lesión que se presenta
asociada al tipo de impacto durante un accidente automovilístico.
Este cuadro se ve principalmente en choques laterales y ocurre independiente
del uso de cinturón de seguridad. "Esta herida es provocada
por la desaceleración brusca durante el choque y se debe
al movimiento del sujeto y de sus órganos internos, especialmente
el corazón, al que está fijada la aorta". En
este caso, los estudios han permitido determinar que el pasajero
que viaja al lado donde se produce el impacto tiene casi 15 veces
más probabilidad de sufrir este tipo de lesión. Asimismo,
cuando el choque es lateral el riesgo de que se presente este cuadro
es 18 veces mayor que cuando el impacto es frontal o posterior.
Vehículos más seguros
El trabajo desarrollado por los investigadores del centro William
Lehman busca contribuir a que la industria automotriz fabrique vehículos
más seguros. "Uno de los avances que se han logrado
en este sentido es el diseño de vehículos capaces
de absorber más energía en caso de un choque. Esto
requiere de cierta flexibilidad de los materiales, pues los que
son muy duros o poco flexibles causan mayor riesgo de daños
a los pasajeros", explica el doctor Labiste, aludiendo a instrumentación
y paneles de plástico y materiales blandos.
El
facultativo agrega que la investigación desarrollada por
su equipo ha contribuido a que la última generación
de airbags sea menos potente que las primeras. Esto debido a que
si bien las bolsas de aire han disminuido en 30% las muertes en
choques frontales, las primeras se deplegaban con tal potencia que
muchas terminaron por ser fatales para niños y pasajeros
de baja estatura involucrados en accidentes a baja velocidad en
los que podrían haber sobrevivido. |