| El
alto costo de los fármacos y sus efectos secundarios ha estimulado
el uso de hierbas con fines terapéuticos
No es necesario disponer de un terreno muy grande ni invertir mucho
dinero. Agua, luz y una buena selección de especies vegetales
con propiedades benéficas para distintas dolencias, pueden
hacer de su patio una verdadera "farmacia verde".
Carolina
Disegni
En la Edad Media, para curar a los enfermos los monjes europeos
cultivaron los jardines medicinales. Desde esa época, este
saber ha sido transmitido como una herencia que las abuelas entregan
a sus hijas y a sus nietas. El costo de los fármacos actuales,
sus efectos secundarios y la búsqueda de mejor calidad de
vida en forma natural ha llevado a que esta práctica recobre
popularidad y que se demande mayor información sobre las
propiedades terapéuticas, aromáticas, cosméticas
y gastronómicas de las plantas.
Gilda
Herrera, ingeniero agrónomo y especialista en plantas medicinales,
explica que se trata de una afición fácil, entretenida
y económica. "No se requiere un gran terreno, 3 x 3
m es suficiente. Para quienes viven en departamento, los maceteros
y jardineras también sirven".
Planificando
el jardín
El éxito en el cultivo de las plantas depende de la exposición
a la luz solar y las condiciones del terreno. El suelo debe tener
buen drenaje y estar nivelado. Se debe preparar, picar y remover
la tierra unas semanas antes de poner las especies. También
hay que eliminar malezas e incorporar abonos orgánicos, como
guano, hojas secas o compost (hecho con residuos de alimentos que
sobran en la casa).
Existen
trucos y consejos naturales para controlar las plagas: poner vasos
plásticos con cerveza enterrados en el jardín mantiene
a raya a babosas y caracoles. Los compuestos a base de orégano,
ajo y ortiga sirven para controlar plagas como conchuelas y pulgones.
Lo importante de no usar plaguicidas o fungicidas químicos,
explica Herrera, "es que no afecta el equilibrio ecológico.
Los ecosistemas son habitados por insectos benéficos, como
las chinitas y los sírfidos, enemigos naturales de pulgones
y arañas dañinas".
Especies
contraindicadas
La herboterapeuta Inés Gálvez señala que se
debe tener cuidado con especies que, junto con sus principios medicinales,
tienen elementos tóxicos que pueden causar daño o
agravar síntomas. La ruda o el ajenjo, por ejemplo, son antiespasmódicas
y ayudan a la digestión, pero en grandes cantidades pueden
ser dañinas.
El
doctor Miguel Morales, fitofarmacólogo de la Universidad
de Chile, apoya el uso de infusiones cuando se trata de dolencias
agudas como dolores de estómago, cabeza, tos o diarrea. Sin
embargo, explica, "si es una enfermedad que requiere de una
terapia farmacológica, se debe acudir a un médico.
Existen medicamentos sobre la base de plantas, que se pueden dosificar
y controlar por un especialista".
Para
quienes deseen saber más sobre este tema, el sábado
7 de diciembre se realizará un taller en la reserva ecológica
Oasis de la Campana, cuyo valor es de $ 35 mil (F: 2077170). Además,
en la Villa de Vida Natural se realizan cursos de herboterapia en
forma permanente (F: 2129726 y 09-8273539).
tendencias@copesa.cl
El
recetario magistral
La
mayoría de las plantas medicinales suelen servir para tratar
varias dolencias. Las más usadas son:
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