| En
el libro "El estrés me sienta bien", el doctor
Malcolm VandenBurg y la terapeuta Gael Lindenfield enseñan
a descubrir el nivel de presión que permite a cada persona
sacar lo mejor de sí, detectar las señales de agotamiento
y usar técnicas para detener los efectos negativos del estrés.
Noemi
Miranda
¿Cuántas veces ha oído que determinada persona
funciona mejor cuando está bajo presión? Según
el doctor Malcolm VandenBurg, autor junto con la terapeuta Gael
Lindenfield del libro "El estrés me sienta bien",
todas las personas han sentido que durante un período de
tensión salen a relucir sus mejores facultades. Pero este
efecto no permanece si el estrés es permanente, ya que la
persona pierde el control y la capacidad de manejar la presión.
"Los
profesionales que viven bajo alta exigencia están bajo constante
presión, y es justo el segmento que más tiene que
hacer uso de todas sus facultades para mantener el rendimiento y
la productividad", explicó a La Tercera VandenBurg,
quien dirige la organización Positive under Pressure, dedicada
a enseñar a las empresas a usar el estrés en forma
positiva. Por ello, junto con Lindenfield, desarrollaron técnicas
que permiten a estos profesionales aprovechar los efectos beneficiosos
de la tensión y minimizar su impacto negativo.
Efectos
positivos del estrés
El doctor Luis Risco, siquiatra experto en estrés de la Clínica
Siquiátrica de la Universidad de Chile, señala que
"cuando estamos bajo tensión, hay una primera fase en
la que aumentan el rendimiento físico y mental, la concentración,
la memoria y la capacidad de asociación. Además, tenemos
más energía y andamos con más ánimo
y vitalidad. Esto se mantiene en la segunda fase del proceso del
estrés". Tales efectos se deben a la liberación
de adrenalina y otras sustancias. Sin embargo, cuando el estrés
se mantiene y la persona pasa a la fase tres de la tensión,
toda su vitalidad decae y disminuye su capacidad física y
mental, entre otros elementos.
Encontrar
el nivel justo
La primera recomendación de VandenBurg es "hallar el
nivel exacto de presión bajo el cual la persona se activa
y usa todos sus recursos. Algunos funcionan bien con poca tensión
y cuando ésta aumenta se reduce su productividad; otros trabajan
bien con mucha presión y si tiene pocas exigencias su rendimiento
decae". Es decir, el límite puede estar dado por el
hecho de tener muchas cosas que hacer o pocas.
Síntomas
negativos
Cada persona puede detectar el momento en que está perdiendo
el manejo de una situación. A nivel físico hay decaimiento,
pérdida de la vitalidad, dificultades para respirar y dormir,
dolor de cabeza, náuseas, menor apetito y capacidad de concentración
y problemas de memoria. A nivel emocional, se muestra irritable,
proclive a las discusiones, triste y con sensaciones catastróficas.
"Si vigilas los síntomas y percibes cuándo se
presentan los primeros, puedes detenerte y usar ciertas técnicas
para evitar los efectos negativos del estrés", dice
VandenBurg.
Las
seis R
Para ello VandenBurg sugiere usar las seis R. Dos de ellas son recursos
y reorganización. Las demás son:
Relajación:
"Cuando sientas que la tensión te sobrepasa, cierra
los ojos y escucha tu respiración, luego siente cada extremidad,
aprieta los músculos y suéltalos lentamente. Esto
permite balancear la ansiedad con una dosis de calma que ayudará
a concentrarse mejor y llevar la tarea a buen término".
Revisión:
la persona debe recordar momentos de presión donde tuvo resultados
excelentes, revivir la experiencia y emociones para revalorar sus
capacidades. Se debe descubrir el momento en que se perdió
el control de la tensión y hacer un cambio en ese elemento.
Rechazo:
aprender a decir que no a más trabajo del que se puede aceptar
en un día o a obligaciones indeseadas, pero dejar abierta
la posibilidad de hacerlo después. Sugiere usar la técnica
del "disco rayado", con gentileza: "No puedo hacer
ese informe ahora, pero sí en dos horas más, cuando
termine este reporte" y agregar "si puedes aguardar un
par de horas sería lo ideal, porque no puedo hacerlo ahora".
Renovación:
para mantener la creatividad y la energía en períodos
de alta demanda, es indispensable hacer actividades que renueven
"Si le gusta pintar, leer, pescar o ir al cine, es eso lo que
debe hacer en su tiempo libre. Sólo con esas actividades
la persona puede recuperar la vitalidad para hacer frente a la tensión
y aprovecharla en su beneficio", concluye VandenBurg. |