La temperatura que brota del magma puede generar hasta un 20%
de la energía que el país necesita.
RODRIGO OBREQUE
VALDIVIA.- La generación de energía a través
de centrales geotérmicas asoma como una interesante solución
a mediano plazo.
Esta semana, la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP) anunció
una alianza con el grupo energético italiano Enel, el principal
de ese país, para explorar y explotar energía geotérmica
en un plazo de cuatro años.
La noticia es celebrada por un temuquense experto en la materia,
el ingeniero naval Gerardo Hiriart, quien trabaja hace más
de 25 años para el gobierno mexicano en el desarrollo de
proyectos geotérmicos. Durante una década fue gerente
nacional de Proyectos Geotermoeléctricos y Energías
Renovables, y actualmente es asesor del director general de la
Comisión Federal de Electricidad, pero en México.
Una tarea no menor, si se considera que México ocupa el
tercer lugar mundial en la generación de energía
eléctrica por medio de plantas geotérmicas, con
991 megawatts (MW), superado sólo por Estados Unidos y
Filipinas.
Ver imagen ampliada Hiriart llegó a Valdivia el miércoles
para dictar una charla en la Universidad Austral de Chile sobre
su especialidad, invitado por el núcleo milenio Forecos,
y entre el lunes y viernes de la próxima semana participará
en Santiago en una reunión del Consejo del Circumpacífico
para Energía y Recursos Minerales.
Potencia volcánica
En su opinión, las realidades de México y Chile
son muy parecidas. "Aquí las potencialidades son enormes,
pues hay muchos volcanes. La generación de energía
a través de plantas geotérmicas podría llegar
a 1.000 MW, lo que representaría entre un 10 y un 20 por
ciento de la energía que el país necesita",
aseguró.
- La geotermia tiene grandes ventajas, como que es una energía
renovable, ¿pero cuáles son sus desventajas?
"La geotermia no es barata. En México es competitiva,
pero en Chile el gas era más barato. Claro que ahora, a
medida que suben los energéticos, más competitivas
pasan a ser estas fuentes que antes fueron caras, pues no dependen
del precio del petróleo, sino de lo que hay en el subsuelo.
Por ello, creo que el momento es oportuno para desarrollarla".
- Es más cara.
"Es caro, pero cuando la planta está instalada y
funcionando es muy fácil de mantener y operar. Lo complicado
está en atinarle a los primeros pozos. Correr el riesgo
de invertir en hacerlos es lo que asusta a los inversionistas.
Pero en muchos países latinoamericanos ha existido apoyo,
como en Bolivia, donde colaboró Naciones Unidas".
Mínimo seis pozos
- ¿Cuánto cuesta instalar una planta geotérmica?
"Al desarrollar un proyecto de una planta de 50 MW para
medio millón de habitantes, por ejemplo, la perforación
de un pozo cuesta US$ 2 millones. Y se necesitan al menos 6 pozos.
Una central de generación cuesta unos US$ 50 millones.
En promedio, su instalación puede costar 84 millones de
dólares. Y la generación de cada kilowatt bordea
los 4 centavos de dólar".
-¿Se pueden abaratar costos mediante usos derivados de
la generación de esta energía?
"Sí, hasta un 10 por ciento. En usos no eléctricos
se puede desde secar madera, deshidratar frutas y cultivar hongos
comestibles hasta calefaccionar edificios y vender sales minerales".
- En Chile, proyectos hidroeléctricos como Ralco han generado
rechazo. ¿Las centrales geotérmicas pueden producir
situaciones similares?
"Sí. En México, Estados Unidos y Nueva Zelandia,
por ejemplo, hubo problemas con las comunidades indígenas
locales, porque las zonas donde se instalan las plantas están
cerca de centros ceremoniales, pues sus ritos los asocian a las
manifestaciones termales".
-¿Y el medio ambiente...?
"En Guadalajara nos metimos a hacer caminos, cortes y plataformas,
pero lo hicimos sin cuidado, y se nos vino la ciudad en contra
porque estábamos destruyendo un bosque que es conocido
como 'bosque de la primavera'. Tuvimos que pagar el noviciado
reforestando todo, entre otras medidas, por no haber hecho las
cosas bien al comienzo".
Experiencia internacional
La asociación con Italia no es casual. La central Larderello,
en ese país, lleva más de cien años en explotación
y una potencia de 400 MW, lo mismo que Colbún, una de las
mayores hidroeléctricas chilenas. La mayor planta mundial,
The Geysers, está en California, EE.UU., y tiene una capacidad
de 1.000 MW. La producción mundial en 2003 era de 8.200
MW y la aportaban 25 países. Junto con México, en
América Latina cuentan con este tipo de centrales Guatemala,
El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Argentina. Esta última
posee una pequeña central de 700 kilowatts en el lado argentino
del volcán Copahue. En nuestro país, el Estado ha
otorgado 8 concesiones para una eventual explotación de
esta energía: Puchuldiza (I Región), Apacheta (II),
El Tatio (II), La Torta (II), Volcán San José (RM),
Calabozo (VII), Copahue I (VIII) y Copahue II (VIII).
EN INTERNET
Comisión Nacional de Energía
www.cne.cl