| Fácilmente
pueden confundirse con uno de los tantos juguetes que hay en las
salas de pre-básica de la escuela Acapulco de Lo Espejo.
Son llamativos aparatos de colores, con pantallas llenas de dibujos
y sonidos y adaptados para que se puedan sentar, sin que les cuelguen
los pies, dos niños de no más de 7 años.
No parecen computadores
los equipos del Proyecto KidSmart de Apoyo a la Educación
Parvularia, de IBM, una iniciativa que comenzó el año
pasado como plan piloto en cinco escuelas de la Región Metropolitana
y que ahora se extenderá a 50 establecimientos de las regiones
II, V, VIII y XI.
El inicio de la segunda
fase del proyecto se realizó el martes en la escuela Acapulco
de la población Santa Olga, de Lo Espejo, y contó
con la presencia del ministro de Educación, Sergio Bitar,
y el gerente general de IBM, Luis Siles. Los 70 párvulos
del colegio recibieron dos computadores de un total de 97 que se
donarán en todo el país.
Bitar destacó
la importancia de fomentar el uso de la tecnología desde
los primeros años. Sólo así estos niños
serán incorporados en igualdad de condiciones al mundo globalizado
en 10 ó 15 años más, dijo.
En concreto, se trata
de computadores especialmente diseñados para niños
de entre 3 y 7 años. Cuentan con un software educativo, donde
los chicos pueden aprender sobre ciencia, matemáticas y lenguaje.
Ya los hemos probado
y nos ayudan mucho en el trabajo, porque los niños refuerzan
conceptos de forma, color, figuras, etc. Pueden pintar, armar sus
propias historias e interactuar con los programas, señaló
la parvularia Cecilia Pérez.
Luis Siles, gerente
general de IBM, destacó la importancia de estos proyectos,
especialmente ahora que se está poniendo énfasis en
la alfabetización digital y se está impulsando la
reforma de la educación preescolar. Estamos apuntando al
logro de un objetivo primordial, que es formar a los niños
desde muy pequeños en la comprensión y el uso adecuado
del recurso tecnológico, además de entregarles los
contenidos necesarios para abordar el aprendizaje haciendo uso de
este tipo de herramientas.
Son a prueba de niños.
No se dañan fácilmente y resisten comidas, manchas
y pinturas.
Antes ocupábamos
los computadores de la sala de Enlaces, pero eso implicaba sacar
a los niños de su medio, afirmó Lidia Henríquez,
otra de las tías. Además, esos equipos están
pensados para niños mayores y los chicos no les encontraban
mucha gracia. En cambio, éste es para ellos como un juguete
y forma parte de su entorno. La mayoría no tiene computadores
en su casa y esto es toda una alegría.
Una opinión,
que con sólo 5 años, también comparte Javier
Oyarzún. Es súper entretenido. Me gustan las películas
y los juegos. Más expresivo, su compañero Iván
Furer, también de 5 años. ¡Es pulento! Yo quiero
jugar ahí siempre, pero hay que hacer turno, dice ansioso
porque llegue su hora. |