La Cruz Roja y la Defensa Civil dan la oportunidad
a los interesados para que se capaciten y ayuden a la comunidad.
CATHERINE LIZAMA N.
Ante un desastre, son los primeros que ayudan y participan en
cuanta actividad pública requiera su colaboraración.
¿Súper héroes?... algo así. Son los
voluntarios de la Cruz Roja y la Guardia Civil, estudiantes y
profesionales jóvenes que están siempre atentos
esperando el llamado.
Cristián Rodríguez confiesa que se unió
a la Cruz Roja atraído por una linda voluntaria. Pero al
poco tiempo le tocó aplicar lo aprendido dándole
los primeros auxilios a una persona que yacía atropellada
en plena calle. "Ahí tomé conciencia de que
lo que podía hacer allí era importante", y
desde entonces lo ha tomado como una vocación.
Como él, cualquier joven con sus inquietudes puede unirse
a la Cruz Roja. Hay que tener mínimo 14 años y autorización
de los padres; llenar una hoja de inscripción adjuntando
certificado de antecedentes, y someterse a una entrevista. Una
vez que forma parte de las filas del organismo, la obligación
es dedicarle al menos tres horas a la semana y nunca participar
en actividades políticas sin autorización. Se puede
elegir el área de interés y ser voluntario en socorro,
enfermería o trabajo con adultos mayores. El programa Juventud,
por ejemplo, consiste en la difusión de temas útiles
para la comunidad, como la no discriminación de géneros
y prevención de Sida. Todos los voluntarios son entrenados
en primeros auxilios y pueden ser llamados como socorristas en
emergencias.
Forma de vida
Cristián hoy es instructor y le han tocado emergencias,
como terremotos e inundaciones. "Esto no es como una pichanga
de día domingo. Hay que comprometerse y entender que es
una forma de vida", advierte.
Los voluntarios reciben capacitación constante en diferentes
temas para ganar conocimientos. Pagan una cuota anual de cerca
de $12 mil anuales, aunque el valor depende de cada sede.
A la hora de los desastres, junto a los muchachos de pecheras
rojas siempre están los uniformados jóvenes de la
Defensa Civil. Su misión es ayudar ante catástrofes
y desarrollar acciones preventivas. Para ingresar, hay que ser
mayor de 15 años y tener cursado primero medio, carné
de identidad, 4 fotos tamaño carné, y llenar una
solicitud. Luego será sometido a una entrevista con el
jefe de la sede a la que postuló, quien decidirá
si lo admite.
No sólo están presentes en los desastres; también
en actos masivos, como elecciones, eventos deportivos, actos benéficos,
y operativos médicos en comunidades necesitadas. Reciben
capacitación en rescate, primeros auxilios, vigilancia,
telecomunicaciones, administración de albergues y distribución
de ayuda humanitaria. Deben ir los sábados, y no tienen
que pagar. Además, como es una organización jerárquica,
pueden ir ascendiendo como voluntario mayor o subinstructor.
Para inscribirte
Si quieres contactarse con la Cruz Roja, llama al 777 1448 (Av.
Santa María 0150), o visita www.cruzroja.cl para más
datos sobre el voluntariado juvenil. La Defensa Civil atiende
en el 696 4200, aunque hay varias sedes comunales cuyos datos
están en www.defensacivil.cl.