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MARÍA DE LA
LUZ GALLEGUILLOS A.
Pocas son las personas
que se preocupan de buscar dónde está la salida de
emergencia cuando asisten a una discoteca, un cine o un estadio.
No se trata de vivir obsesionados por arrancar, pero cuando estos
recintos congregan a gran cantidad de público, da tranquilidad
saber que existen estas vías de evacuación, para escapar
en forma segura, en caso de un incendio, temblor fuerte u otra urgencia.
Cada cierto tiempo
ocurren accidentes que nos recuerdan de su importancia. Sucedió
en 2001 en Filipinas, cuando a raíz de un incendio en un
hotel de Quezon City, 75 personas murieron al quedar atrapadas en
su interior. Según el informe policial, las ventanas de las
habitaciones tenían rejas y las salidas de emergencia estaban
con llave.
Las condiciones de
seguridad que se aplican a los edificios, incluyendo la disposición
de las salidas de emergencia, están contenidas en la Ordenanza
General de Urbanismo y Construcciones. Allí también
aparecen las normas específicas de salidas de emergencia
para locales públicos como teatros, cines y centros comerciales,
con carga de público superior a 100 personas.
Caso a caso
Según explica
Carlos Castro, jefe de Edificación de la Municipalidad de
Providencia, las normas que debe cumplir cada edificio, de acuerdo
a su uso y la cantidad de personas que acoge, involucran ciertas
dimensiones, vías de evacuación, alturas mínimas,
barandas, escaleras, pasillos, puertas de escape y señalización,
entre otras. Estas reglas se aplican para cada caso en particular,
pues es distinto una discoteca para mil personas que un pub para
50.
Por eso hay tablas
para los cálculos que revisa la Dirección de Obras
antes de otorgar el permiso de construcción y su recepción
final. Éste es el paso previo a la obtención de la
patente comercial, que en definitiva permite el funcionamiento del
local. Con posterioridad, se fiscaliza que el giro sea concordante
con lo autorizado, que no existan construcciones sin permiso y que
la actividad se desarrolle en forma segura.
Según precisa
Alejandro Goenaga, director de Obras de la Municipalidad de Maipú,
las salidas de emergencia deben cumplir ciertas condiciones: ser
fácilmente reconocibles y no estar ocultas ni camufladas;
tener un ancho mínimo según el público contenido,
el ancho de pasillos y escaleras (para 1.000 personas corresponde
tener dos puertas de 1,60 metros cada una); abrir desde adentro
y en el sentido mismo de la evacuación y que no sean puertas
giratorias.
Como el ciudadano común
no anda con una huincha para medir, en lo que debe fijarse cualquier
asistente a un recinto que reúna gran cantidad de público
es que los accesos sean fáciles y directos hacia un espacio
libre; que las puertas de salida sean fácilmente identificables
desde el interior, con letreros luminosos; que exista una señalización
adecuada con flechas indicando el sentido de evacuación,
y que los pasillos estén libres de objetos o muebles. Asimismo,
da tranquilidad comprobar que el lugar no esté saturado de
gente, pues en caso de emergencia, será más difícil
evacuar el área.
Fiscalización
del Sesma
En Santiago, el Servicio
de Salud Metropolitano del Ambiente (Sesma) fiscaliza el funcionamiento
de salas de diversión y recreo, como cabarets, teatros, cines,
circos y estadios, entre otros.
Como explica Juan Veas,
encargado del subdepartamento de Locales Públicos, según
la ley ellos no tienen que otorgar una autorización ni informe
sanitario previo a sus operaciones, pero en la práctica los
recintos de este tipo se la piden, para presentarla ante las direcciones
de obras municipales.
En terreno, se fijan
en las correctas condiciones sanitarias y de seguridad en el lugar
de trabajo, como aseo, cantidad de servicios higiénicos para
el personal, ventilación, salidas de escape expeditas, pisos
antideslizantes, extintores de incendio, que las puertas abran hacia
afuera y que no estén con candado ni bloqueadas con obstáculos,
medidas de seguridad que se hacen extensivas para el público
que los visita.
También exigen
que haya señalética de seguridad, iluminada y con
flechas que indiquen cómo llegar a la ruta de evacuación,
y luces de emergencia que se enciendan automáticamente cuando
se corta el suministro de energía. Para comprobar que se
cumplan estas normas, personal del Sesma sale los viernes en la
noche para hacer inspecciones al azar, afirma Veas.
Lo que es de exclusiva
fiscalización de las direcciones de obras de los municipios
es el correcto funcionamiento de las instalaciones eléctricas
y la infraestructura requerida para la prevención y el combate
de incendios en los edificios.
Cómo denunciar
Cada usuario puede
fiscalizar por sí mismo que la norma se cumpla. En caso de
detectar alguna anomalía o salidas bloqueadas, puede denunciarlo
en Carabineros o dar aviso en el municipio. También lo puede
hacer en el Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente (Bulnes
194, oficina de atención al usuario, de 8:30 a 14 horas),
en los servicios de salud a lo largo del país o por correo
electrónico ingresando a la página www.sesma.cl
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