| Un
alto porcentaje del deficiente rendimiento laboral en Chile, desconcentración
en las tareas, somnolencia, accidentes ocupacionales y pérdidas
económicas están relacionadas con la apnea del sueño
y no con negligencia laboral. Esta riesgosa enfermedad, según
indicadores de países desarrollados, afecta al 6 por ciento
de la población y consiste en la interrupción involuntaria
del flujo respiratorio por más de 20 segundos mientras una
persona duerme.
Como
Chile se caracteriza por un creciente índice de accidentes
de tránsito, estrés y obesidad -factor predisponente
de apneas obstructivas, entre otros trastornos-, el Hospital del
Tórax, con el apoyo de la División Médica de
Indura, realizó un seminario sobre los efectos de la Apnea
Obstructiva del Sueño, el cual contó con la participación
de Joseph Monserrat, prestigioso académico de la Universidad
de Barcelona.
Se
expusieron también avances en las terapias para tratar este
mal, para lo cual se utilizan equipos que brindan a los pacientes
un flujo de aire permanente mientras duermen, sin necesidad de hospitalizarse.
Algunos de estos aparatos de última generación fueron
exhibidos por la empresa Oximed, especializada en servicios home
care.
Los
obesos con apnea de sueño están muy expuestos a accidentes
de tránsito y otros siniestros, ya que la gordura, junto
con favorecer el infarto, impide el sueño profundo, planteó
el doctor Monserrat. Sus síntomas más frecuentes son
ronquidos durante el sueño y, mientras la persona está
despierta, sufre náuseas, desconcentración, poca capacidad
cognitiva, junto a agudas y persistentes cefaleas, irritabilidad
e incluso insomnio, agregó.
En
Chile, como en otros países en desarrollo, esta enfermedad
está subdiagnosticada por desconocimiento de las propias
víctimas, subrayó Monserrat, quien destacó
que la sensibilidad sobre el tema, surgió en EE.UU. luego
del desastre del Challenger, cuando la Nasa detectó somnolencia
en personal técnico de tierra. |