El informe
Sindicatos y negociación colectiva: los efectos económicos
sobre el entorno global, de los autores Toke Aidt y Zafiris
Tzannatos, indica que lo anterior se debe a que los trabajadores
organizados gana más, tiene jornadas laborales más
reducidas y cuentan con una mejor formación profesional que
aquellos que no están sindicalizados.
Estas conclusiones no son generalizaciones. El
impacto de los sindicatos y la negociación colectiva en
la economía es también función del ambiente
en que se dan estas relaciones, como el grado de institucionalidad
de un país o si a éste lo gobierna un régimen
de izquierda o de derecha, entre otros. Aun así, los autores
afirman que del estudio "emergen patrones" que desestiman
tajantemente las visiones de que estos estándares laborales
dañan el crecimiento económico.
Una evidencia de esto es que, sin muchas excepciones,
los países donde no existe la libertad de asociación
son algunos de los más pobres (Camerú, Tanzania,
Siria), mientras que en los más ricos la sindicalización
está garantizada por ley y práctica (Estados Unidos,
Europa). La única mención a Chile es la que lo describe
como un sistema con "algunas restricciones, pero donde es
posible establecer organizaciones de trabajadores independientes
y confederaciones sindicales". En el mismo nivel están
Argentina, Brasil, India y Venezuela, entre otros.
Al respecto, desde el 2001, entrada en vigencia
de las Reformas Laborales, en nuestro país aumentó
al doble la tasa de sindicalización, durante el año
2002 se afiliaron un total de 36.992 trabajadores a un sindicato.
A su vez, entre enero y septiembre del 2002 en
Chile se suscribieron 1.246 instrumentos colectivos que involucraron
a un total de 103.913 trabajadores. También se incrementó
a 75.708 el número de trabajadores que suscriben contratos
colectivos durante dicho período.
Además, según evidencia el Informe
para los años 1960-1980, cuando hay negociación
colectiva coordinada entre sindicatos, el desempleo cae, y la
productividad y la flexibilidad de salarios crece. Esta afirmación
contradice los argumentos con que el tema ha sido tratado en Chile,
donde una negociación colectiva más amplia es sinónimo
de in flexibilidad.
Ello, porque el estudio revela que los trabajadores
sindicalizados perciben salarios entre 5% y 15% mayores que aquellos
sin organización y los sueldos suben a medida que crece
el numero de sindicatos. También reducen las brechas de
salarios entre los trabajadores que son calificados y los que
no.