Aunque las condiciones de trabajo en Europa han progresado con
los años, aún constituyen un problema significativo.
Esto porque 350 millones de jornadas laborales son perdidas cada
año por las condiciones de salud y siete millones de empleados
europeos sufren enfermedades laborales, según la directora
general de Empleo y Asuntos Sociales de la Unión Europea
(UE), Odile Quintin.
La especialista dijo que en el bloque comunitario existen más
de 100.000 sustancias químicas registradas, y que la quinta
parte de los trabajadores (32 millones) están expuestos
a agentes cancerígenos, que se traducen en cáncer,
asma y problemas neurosiquiátricos. El combate contra las
sustancias peligrosas en el trabajo se volverá especialmente
relevante este año en la UE, ya que se incorporarán
10 países con peores condiciones de trabajo.