La industria moderna continúa en la senda de la expansión
y cambios haciendo que el manejo del riesgo de incendio sea cada
vez más complejo. Los nuevos procesos y productos traen
consigo nuevos peligros de incendio y consecuencias de pérdidas,
que pueden comprometer daños a la propiedad, paralizaciones
de actividades, seguridad de vida, daños medioambientales,
daños a la imagen corporativa y futura rentabilidad, y
pueden llegar a presentar una amenaza mayor a los objetivos y
sobrevivencia de la actividad.
El proceso de evaluar el peligro de incendio de una actividad
comprende la identificación de peligros de incendio, el
control del fuego y la protección adecuada.
Identificación de Peligros de Incendio
Esta etapa incluye la identificación de fuentes de ignición,
materiales combustibles, factores que contribuyen a la coexistencia
de fuentes de ignición y combustibles en espacio y tiempo
y factores que contribuyen a la propagación del fuego y
puesta en peligro de la vida o la propiedad. El peligro de incendio
se refiere a una condición que puede contribuir al inicio
o propagación del fuego o a la puesta en peligro de la
vida o la propiedad por este fuego. Los peligros de ignición
son condiciones bajo la cual algo que puede arder (combustible)
está o puede estar demasiado cerca de algo que está
caliente (fuente de energía). Los peligros de incendio
pueden llevar a considerable daño y someter a personas
expuestas a un riesgo indebido. Las cuatro categorías generales
de peligros de incendio son ignición, combustibilidad,
peligros estructurales de incendio y peligros a las personas.
La ignición es la iniciación de la combustión
y se origina con el calentamiento de un combustible por una fuente
de calor. Cualquier forma de energía es una fuente potencial
de ignición. Combustibilidad es la propiedad que tienen
la mayoría de los materiales comunes excepto algunos metales,
minerales y el agua, de encenderse y arder. Hay dos tipos de características
estructurales de edificación que constituyen peligros de
incendio: las condiciones estructurales que promueven la propagación
del fuego y las condiciones que pueden llevar a una falla estructural
durante un incendio. La evacuación de los ocupantes es
la principal condición de seguridad a la vida en un incendio.
Se requieren adecuados medios de salida en los lugares de trabajo.
El escape es un espacio de la edificación que provee una
vía protegida de trayecto de seguridad.
Control del Fuego
El control de fuego es logrado mediante una protección
pasiva y activa de fuego. Las técnicas más comunes
de control de fuego son la detección y alarma, la supresión
automática y el manejo estructural del fuego. La tecnología
moderna contra incendio ha producido numerosos métodos
para detectar la presencia de un fuego y alertar a la gente de
su existencia. Los sistemas de supresión automática
de incendio están diseñados e instalados para controlar
o extinguir fuegos no deseados, siendo los más comunes
los sistemas automáticos de sprinklers. El manejo estructural
del fuego se refiere al control del crecimiento del fuego y del
movimiento de los productos del fuego usando características
de construcción de edificación.
Protección Adecuada
La selección de los métodos más apropiados
para controlar los peligros de incendio es la etapa final de una
evaluación de peligros. Los objetivos más básicos
de protección contra incendio son controlar los peligros
de incendio significativos y cumplir con los requerimientos legales
de protección contra incendio. Las estrategias conceptuales
para lograr los objetivos de protección contra incendio
están divididas en dos categorías: impedir la ignición
del fuego y manejar el impacto del fuego. El impedir la ignición
del fuego se puede lograr por la sustitución de materiales
y procesos no peligrosos. La minimización de este peligro
se puede obtener mediante el uso de materiales menos peligrosos,
por la reducción de la cantidad de material peligroso en
un lugar dado y por el uso de sistemas inherentemente de bajo
nivel de energía. Manejar el impacto del fuego es la estrategia
de reducir los peligros asociados con el crecimiento y propagación
del fuego mediante un proceso de control de combustión,
supresión del fuego y control del fuego por construcción.
Incluye el manejo de expuestos que es la coordinación de
medidas para proteger los objetivos de gente, propiedad, actividades
u otras consideraciones valiosas. Esto se logra ya sea limitando
la cantidad de expuesto o salvaguardando el expuesto.