Antofagasta, Calama, Concón y
Talcahuano podrían tener planes anticontaminación
el próximo año.
Coremas regionales aplicarán desde el 1 de enero de 2005
nueva norma.
Restringir dos, cuatro y hasta 12 dígitos vehiculares;
paralizar industrias y prohibir el uso de chimeneas es una realidad
que podría afectar a una docena de ciudades del país
el próximo año.
Los cuadros de alerta, preemergencia y emergencia ambiental que
existen en la capital están "tocando a la puerta"
de Antofagasta, Calama, Chuquicamata, Concón y Talcahuano,
entre otras.
Ello puede ser posible debido a la nueva norma anual que permite
50 microgramos por metro cúbico de aire de material particulado
contaminante (PM10), que entra en vigencia el 1 de enero de 2005.
La Comisión Nacional de Medio Ambiente (Conama) confirmó
a "El Mercurio" que está monitoreando 12 ciudades
para determinar si cumplen o no la disposición. Luego se
analizarán Quilpué, Rancagua y Temuco. La importancia
de esta medición radica en que las urbes que superen el
techo máximo de esmog deberán ser declaradas por
la Corema respectiva como zonas "saturadas" y tendrán
que implementar planes anticontaminación.
El jefe del departamento de prevención y control de contaminación
de la Conama, Jorge Troncoso, dijo que lo "evidente y lógico
es que la norma se aplique en cuanto entre en vigencia".
La Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) tiene reparos con la nueva
disposición por implicar millonarias pérdidas a
la industria.