|
Durante el 2002 se
registraron 731 accidentes de tránsito a causa de fallas
mecánicas, los que dejaron 31 víctimas fatales y 1.422
lesionados. En tanto que en los meses de invierno (junio a agosto)
del mismo año, la cifra total de accidentes de tránsito
bajo llovizna, lluvia, neblina y/o nieve fue de 1403, con un total
de 78 muertos.
En días con
precipitaciones las fallas mecánicas más frecuentes
son las vinculadas a frenos, neumáticos y dirección.
Guillermo Díaz
explicó que "condiciones climáticas como la lluvia,
neblina u otras situaciones no son las exclusivas responsables de
los accidentes de tránsito. La falta de mantención
mecánica de los vehículos aumentan las posibilidades
de riesgo cuando los conductores se enfrentan a un clima adverso.
Por esta razón, son sumamente importantes las medidas que
las personas dispongan para mantener sus automóviles en óptimas
condiciones, acciones que se verán reflejadas en el desempeño
de los vehículos al enfrentar factores climáticos
complejos.
Freddy Ponce recalcó
el impacto que este tipo de medidas tiene sobre la seguridad de
tránsito, lo que se suma a la actitud responsable y respetuosa
que deben tener los conductores. "Adoptar las medidas de seguridad
necesarias es algo que debe estar presente siempre, en toda época
del año, pero en forma especial en invierno, cuando los frenos
y neumáticos, entre otros, cumplen un papel protagónico
en la prevención de accidentes", agregó.
En ese contexto, Alfonso
Cádiz recomendó a los conductores revisar el nivel
de aceite del motor, el agua del radiador, la presión de
aire y el estado de los neumáticos, el óptimo estado
de los limpiaparabrisas, los desempañadores delantero y trasero,
los frenos y la dirección. "La lluvia puede afectar
a distintos sistemas del automóvil, sobre todo al distribuidor
y al sistema de frenos, ya que al mojarse las pastillas o balatas
su desempeño puede no ser el óptimo", sentenció.
CONASET, además,
entregó una serie de consejos para una conducción
segura en días de lluvia:
CONSEJOS PARA DÍAS
DE LLUVIA
-
Al poner en marcha el vehículo, después
de haber permanecido a la intemperie, debe encender el aire
tibio con ventilador al máximo sobre el desempañador,
durante algunos minutos. Con ello extraerá el exceso
de humedad del aire en la cabina, luego puede cambiar a calefacción
en la posición y selección de temperatura que
desee.
-
Encender el desempañador delantero y
trasero.
-
Mantener los faros libres de barro y circule
con las luces encendidas durante todo el día.
-
Verificar que los neumáticos estén
en buenas condiciones y con la presión recomendada por
el fabricante del vehículo.
-
Manejar a velocidad reducida y mantener una
mayor distancia del vehículo que le antecede.
-
Antes de llegar a las intersecciones es práctico
tocar el pedal del freno para estar seguros de su efectividad
y tener suficiente espacio para reaccionar en caso de sentir
deficiencias.
-
Verificar que las gomas de los limpiaparabrisas
no estén gastadas o quebradizas por efecto del sol.
-
Verificar que el motor de los limpiaparabrisas
esté funcionando adecuadamente en toda sus velocidades
y que la presión de los brazos sea normal.
-
Recuerde que la distancia de frenado casi se
duplica en el pavimento mojado.
-
Conduzca atento a las condiciones del tránsito.
-
Donde haya peatones circule a velocidad reducida.
-
Evite circular por grandes acumulaciones de
agua; si le es extremadamente necesario, hágalo a baja
velocidad.
|