El escaso acceso al crédito y la disminución de la demanda mundial a raíz de la crisis económica están afectando a muchas empresas. Al mismo tiempo, aumenta el número de desempleados y de trabajadores pobres. ¿De qué manera el peso de la crisis está impactando sobre las condiciones de trabajo alrededor del mundo? Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo (28 de abril), OIT EnLínea habló con Sammera Al-Tuwaijiri, Directora del Programa SafeWork de la OIT, sobre el impacto de la crisis sobre la seguridad y salud de los trabajadores.
¿Cómo afecta la crisis financiera y económica a las normas sobre salud y seguridad en el trabajo?
En primer lugar, debemos recordar que aún antes de la actual crisis, la globalización había dado lugar a cambios importantes en los lugares de trabajo en todo el mundo. Privatización, reestructuración industrial, nuevas formas de organización del trabajo, fragmentación de grandes empresas estatales y la proliferación de pequeñas empresas –para mencionar sólo algunos de estos cambios– afectaron directamente el empleo, las relaciones laborales y, como consecuencia, las normas sobre seguridad y salud en el trabajo (SST). En este momento, la crisis financiera es un factor de preocupación para la salud y seguridad de los trabajadores en el mundo. Por una parte, los trabajadores deben enfrentar el temor y la tensión de perder el empleo. Al mismo tiempo, los recortes en la producción, el cambio en la cantidad de horas de trabajo y/o el aumento de las exigencias para poder seguir a flote también pueden tener un impacto negativo. En algunos casos, es probable que se verifique una reducción de los recursos destinados a la seguridad y salud. También es posible que los organismos de ejecución, las inspectorías de trabajo y los servicios de seguridad y salud en el trabajo tengan que funcionar con recursos limitados. El resultado podría ser un brusco aumento de los accidentes, lesiones y muertes en el trabajo y tensiones relacionadas con el trabajo.