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MARÍA DE LA
LUZ GALLEGUILLOS A.
Según Aldo Contreras,
autor del texto Para Vivir Mejor y director del sitio web www.paritarios.cl,
dedicados a la prevención de riesgos, en Chile mueren unos
dos mil niños al año a causa de diversos accidentes
en el hogar. Una cifra aún mayor queda con secuelas y profundos
daños psicológicos.
Lo lamentable, afirma,
es que estos accidentes se podrían haber evitado si los adultos
responsables (padres, nanas, tíos o abuelitos) hubieran sabido
corregir los peligros, además de enseñar a los niños
a ser capaces de reconocer por sí mismos muchos de estos
riesgos.
En general los chilenos
reaccionamos después que ocurren los hechos y ya no hay nada
que hacer. En ese momento arreglamos el enchufe, sacamos el cálifont
del baño, instalamos un cubrepiso o guardamos el cuchillo,
pero deberíamos haber actuado antes para evitar esas consecuencias,
agrega.
La idea es aprender
a identificar, evaluar, corregir y controlar el riesgo. No existen
los accidentes ocurridos por mala suerte, azar o destino, enfatiza,
pues todos tienen una causa reconocible.
Recomendaciones
Por eso, Contreras
recomienda algunas medidas que apuntan a una cultura preventiva
y que están detalladas en la obra Para Vivir Mejor, el Gran
Libro de la Familia (www.paravivirmejor.cl)
Instalaciones de
gas: deben ser realizadas por personal especializado e inspeccionadas
en forma periódica. En caso de desperfecto hay que cortar
el suministro e informar a la empresa proveedora. Si se deja la
vivienda sola, es mejor cortar el suministro general. En la cocina,
hay que mantener limpios los quemadores y no llenar demasiado los
recipientes al hervir líquidos que pueden rebasarse y apagar
la llama.
Electricidad:
hay que cerciorarse de que todas las instalaciones, cables y enchufes
estén en buen estado. No manipularlos con las manos mojadas
y verificar que no queden presionados por muebles, camas o sillones.
Los enchufes no deben recargarse y no hay que dejar vasos que contengan
líquidos sobre artefactos eléctricos. Al limpiarlos,
tienen que ser desconectados previamente y utilizar paños
secos. En el baño o piscina no hay que utilizar estufas,
radios u otros aparatos eléctricos, como secadores de pelo.
Para proteger a los pequeños, es mejor colocar tapones de
seguridad en los enchufes.
Fuego: en la
cocina nunca se deben dejar materiales combustibles cercanos a los
quemadores encendidos, ni paños de cocina, delantales o cajas
de fósforos. Las estufas deben estar lejos de cortinas o
prendas de ropa que se pudieran inflamar.
Resbalones y caídas:
Para evitarlos, todas las superficies de tránsito y lugares
de acceso deben permanecer libres de obstáculos; iluminar
el lugar donde se ingresa; no transitar en la oscuridad ni descalzo;
mantener el piso limpio y seco; utilizar pasamanos en las escaleras
e instalar superficies antideslizantes; pegar las alfombras levantadas
y no permitir que los niños jueguen en ellas. En la ducha,
se sugiere instalar una goma para evitar resbalones y una agarradera
para afirmarse. Si se van a realizar trabajos de altura, hay que
utilizar escaleras seguras y resistentes. En el caso de departamentos,
jamás colocar las camas cerca de las ventanas y, si hay niños
pequeños, hay que instalar mallas o rejas de protección.
Almacenamiento:
Los medicamentos siempre deben guardarse lejos de los niños,
en un mismo lugar. Sustancias peligrosas inflamables o insecticidas
jamás deben ser trasvasijados a envases de vidrio ni ser
almacenados cerca de la cocina o baño, sino en lugares bien
ventilados y bajo llave, en sus envases originales, para evitar
confusiones.
Objetos cortopunzantes:
Si al manipular objetos de vidrio éstos se quiebran, hay
que retirar con cuidado los trozos más grandes y envolverlos
con cartones, utilizando guantes. Barrer bien el sector y pasar
la aspiradora. Los ventanales utilizados como lugar de tránsito,
deben llevar una huincha de color llamativo que permita identificar
a distancia si están abiertos o cerrados. Los cuchillos y
tijeras deben guardarse en sitios seguros, lejos de los niños.
Si los hay, se debe dejar lejos de su alcance botones, alfileres,
monedas o cualquier otro objeto que se puedan echar a la boca o
nariz. Nunca hay que dejar cosas pesadas en repisas, desde donde
pudieran caerse y tampoco paquetes atractivos para los niños,
pues al querer alcanzarlos, podrían treparse y después
caer.
Accidentes más
frecuentes
Los tipos de accidentes más frecuentes en
el hogar son:
- Caídas principalmente en el baño
y escaleras.
- Golpes contra hojas de ventana y puertas abiertas.
- Heridas producto de objetos cortantes y punzantes.
- Intoxicaciones por alimentos en mal estado o
ingestión equivocada de medicamentos.
- Asfixias por ausencia de oxígeno en el
ambiente o por inmersión.
- Quemaduras por volcamiento de objetos con líquidos
calientes o fuego.
- Introducción de cuerpos extraños
al organismo como bolitas, semillas y otros, en oídos y
nariz.
- Shock eléctrico por instalaciones en
mal estado, trabajo sobre pisos húmedos y similares.
- Incendio por inflamación de la caja de
fósforos o el paño de cocina.
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