Son causales de muchos de los accidentes, por lo que contribuir
a su detección y eliminación resulta vital.
Las señales de tránsito tapadas por árboles,
quioscos, anuncios publicitarios, autos estacionados o grafittis
pueden ser una trampa mortal. Son los llamados obstáculos
visuales, que impiden a ciclistas, peatones y conductores ver
correctamente las condiciones de la vía o el tránsito.
Según Conaset, está demostrado que no es necesario
que se cubra completamente a otros vehículos o transeúntes,
ya que basta que se trate de un obstáculo parcial para
que quienes circulan no perciban el riesgo de accidentes.
Los más comunes son aquellos que no dejan ver a los conductores
al llegar a una intersección, generando dificultades para
observar a los autos que vienen por la otra vía. También
tapar un semáforo, un Pare o Ceda el Paso, cubrir un letrero
informativo u obstruir la visual de peatones que deseen cruzar
una vía.
La eliminación de ellos requiere a veces sólo cortar
algunas ramas del árbol, controlar los vehículos
que se estacionan en las esquinas o mover un quiosco o letrero
un par de metros.
La dificultad está en detectarlos, por lo que la misión
recae en quienes se desplazan diariamente por esos lugares. Lo
ideal es contribuir a mejorar la seguridad informando de ellos
al municipio o removerlos si son de su propiedad.