MARÍA DE LA LUZ GALLEGUILLOS
Todo trabajador está asegurado en el recorrido entre su
hogar y su puesto de empleo. Pero si se desvía, dicha protección
se pierde.
En noviembre, 32 trabajadores de empresas constructoras que se
dirigían a sus labores pasaron el susto de sus vidas. El
bus que los transportaba de madrugada voló siete metros
por sobre el cauce del río Mapocho y se incrustó
en su lecho, a poca distancia del puente Pío Nono. Tras
el rescate de Bomberos, todos salvaron ilesos.
Siniestros de este tipo son los que la Ley de Accidentes del
Trabajo cataloga como "de trayecto", pues los obreros
se dirigían a sus trabajos y cumplían el recorrido
habitual y directo desde sus casas hasta donde desempeñaban
sus funciones, definición que también incluye la
ruta de regreso y que implica el pago de un seguro, en caso de
incapacidad o muerte.
Son muchas las circunstancias en que se producen: yendo a pie
hasta el trabajo, bajo condiciones extremas de calor, en micro,
o en automóvil, según explica Javier Fuenzalida,
jefe de Sector Activo del INP. Si una persona se accidenta al
desviarse del trayecto entre el portón de su casa y el
lugar de labores, para pasar a un restaurante, por ejemplo, el
beneficio se extingue.
Cada caso debe ser corroborado o verificado para determinar cómo
ocurrió y corresponde al trabajador entregar las pruebas
de ello. Si éste cambió de ruta o tomó una
vía alternativa, habrá que investigar los motivos
del desvío.
Según un informe de la Mutual de Seguridad CCHC, durante
2003 se produjeron 10.469 accidentes de trayecto, entre empleados
de sus empresas adheridas, lo que implicó un aumento de
6,9% respecto de 2002, traducidos en 188.485 días laborales
perdidos. El 90% de los que tuvieron consecuencias fatales fueron
causados por lesiones asociadas al uso del sistema vial. El 30%
afectó a peatones y el 27% a ciclistas.
Las cifras de la Asociación Chilena de Seguridad dan cuenta
de 290.915 días perdidos durante 2003 por accidentes de
trayecto.
Qué hacer
Ocurrido el hecho, el empleador, trabajador o cualquier persona
que se entere deberá informarlo dentro de las 24 horas
siguientes en la sucursal más cercana de la mutualidad
donde esté afiliado el accidentado, (INP, Mutual de Seguridad,
Asociación Chilena de Seguridad o IST) o la más
próxima al lugar del siniestro.
Para acreditarlo se debe presentar un parte policial, constancia
de Carabineros o testigos. Como beneficio, este seguro fijado
por ley otorga atención médica completa gratuita
hasta la total recuperación del paciente.
En la Mutual de Seguridad informan que el afectado debe atenderse
en los establecimientos de su organismo administrador, salvo excepciones,
como una urgencia. En tal caso, una vez estabilizada, la persona
es trasladada donde corresponde. En caso contrario, se entenderá
que el trabajador se automarginó de la cobertura del seguro
social establecido en la ley.
También se cancelan subsidios, indemnizaciones y pensiones.
En el INP precisan que si el afectado es "obrero", la
licencia médica la paga la Comisión de Medicina
Preventiva e Invalidez (Compin). Si es un "empleado",
le corresponde a la respectiva mutualidad.
Fuenzalida precisa que los beneficiarios cubiertos por la ley
a través del INP son los trabajadores contratados no inscritos
en otra mutualidad, los funcionarios públicos afiliados
al INP Activo, y los independientes cubiertos mediante mandato
presidencial (pescadores artesanales y pirquineros). El personal
a honorarios está desprotegido.
El financiamiento de este seguro es de cargo del empleador, quien
deduce la cotización básica (0,95%) y adicional
(según el nivel de riesgo de la empresa) sobre la remuneración
imponible del trabajador.
¿Son evitables?
Con una adecuada prevención en la vía pública,
los accidentes podrían evitarse. La ampliación del
Metro, la habilitación del plan Tran-santiago y la construcción
de las cuatro nuevas autopistas deberían reforzar las conductas
de desplazamiento seguras en los más de 10 millones de
viajes motorizados que ocurren a diario en Santiago, según
indican en la Mutual de Seguridad. Todas éstas realizan
campañas fomentando la cultura del autocuidado. En el INP
hacen capacitaciones a sus afiliados y difunden la ley que los
protege.