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El menor Edgar Seguel
Sáez, quien fue intervenido en la madrugada del martes 2
para reimplantar su antebrazo derecho en el Centro de Microcirugía
de la Mano del Instituto de Seguridad del Trabajo en Viña
del Mar, se encontraba ayer en condición estable y manteniendo
lo que se definió como "irrigación límite"
en su extremidad.
Según se informó
en el establecimiento, hoy jueves 4 se practicó aseo quirúrgico
al menor, retirando algunos coágulos y se comprobó
que existía un nivel de irrigación (o perfusión)
límite en la extremidad reimplantada. Por ello, la situación
fue descrita como "sin variaciones".
El Dr. Eduardo Valencia,
Director Médico del IST, informó que la principal
amenaza para la consolidación del reimplante radica en la
insuficiente irrigación, que podría acarrear necrosis
y obligar a una amputación definitiva.
Como hasta ahora se
mantiene dicha irrigación, la condición del menor
sigue sin variaciones.
El menor Edgar Seguel
Sáez llegó a Viña a petición del Hospital
Regional de Concepción, cuyos profesionales conocían
la microcirugía desarrollada en la ciudad jardín;
el niño fue atendido previamente en otros dos establecimientos
(Posta El Carmen y Hospital deChillán), los cuales lo derivaron
al no poder resolver su compleja lesión, tras de lo cual
llegó hasta Viña del Mar por tratarse de la única
opción para intentar rescatar su extremidad.
El doctor Juan Carlos
Uribe, jefe del equipo médico, explicó que para el
tipo de amputación sufrida por el niño ( por arrancamiento)
está contraindicado el reimplante. No obstante ello, y aunque
el tiempo transcurrido desde el accidente y la intervención
fue superior al recomendado como límite (12 horas en lugar
de 6), se realizó la intervención en un esfuerzo por
rescatar la extremidad del menor y evitar su invalidez.
Los cirujanos debieron
construir puentes (by pass) arteriales y venosos, para restablecer
la circulación de la sangre. Dijo Uribe que en un momento
se consideró la amputación definitiva dadas las adversas
condiciones de la lesión, pero al iniciar el procedimiento
se constató el inicio de la circulación en la mano,
por lo cual se descartó dicho camino: En sentido estricto,
el niño perdió la mano. Nosotros estamos en un proceso
quirúrgico de salvajate, con algo de pesimismo en el pronóstico,
pero curiosamente, y tal vez por tratarse de un niño, vemos
que la vascularización se ha mantenido aceptable, aunque
no sea perfecta. Estas 48 horas son críticas para su evolución,
explicó Uribe.
Al mismo tiempo, el
profesional agradeció a la FACH que por segunda vez traslada
un amputado para su intervención precoz en Viña del
Mar, ya que sólo en un centro con experiencia en cirugías
complejas de salvataje pueden atender estas lesiones: Esto
exige años de manejo, comentó el profesional.
El equipo médico
a cargo de la intervención estuvo integrado por los doctores
Juan Carlos Uribe, Anthony Jackson, Enrique Johow, y Patricio Torrejón(anestesista).
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