Un incremento significativo registraron
las muertes por accidentes laborales en la Región Metropolitana
durante el primer semestre de 2004, que ya superaron
a las que se registraron durante todo el año pasado, informó
hoy la directora del Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente
(Sesma), Soledad Ubilla.
De acuerdo a la directora, el número total de fallecidos
durante el período asciende a 116 casos de muerte, lo que
significa un "incremento significativo" en comparación
a las cifras de todo el 2003, año en que se notificaron
94 muertes.
Las muertes por accidentes laborales fueron registradas por el
Programa de Vigilancia Activa, implementado por el Sesma durante
el primer semestre de 2004 en la Región Metropolitana.
Del total de las muertes laborales, el 63% tiene como
causa accidentes de tránsito (la mayoría
por atropello) y un cuarto de los fallecidos no contaba con seguro
de accidentes del trabajo.
La edad promedio de los accidentados con resultado de muerte es
de 42 años -en su mayoría jefes de hogar-, lo que
provoca situaciones de estrés familiar y la eventual pérdida
de la principal fuente de ingresos.
Las muertes en ocupaciones de la construcción y el transporte
predominaron respecto al resto.
"En general, se puede apreciar que las ocupaciones susceptibles
de sufrir accidentes fatales corresponden a oficios y labores
de baja calificación", dijo Ubilla, quien aprovechó
la ocasión para presentar al equipo responsable del Sistema
de Vigilancia de Accidentes Fatales (SVAF).
El sistema, que funciona las 24 horas, tiene como objetivo acceder
oportunamente al lugar de ocurrencia del accidente y se encarga
de investigar a fondo los casos notificados, así como también
los sospechosos, para determinar así la causas de muertes
y tomar las medidas preventivas pertinentes.