Una grúa cortó el cable y dejó
caer 1.800 kilos de barras para la construcción.
Una muerte instantánea encontró
el técnico Richard Neira Vera al caer sobre él más
de tonelada y media de fierros de la construcción que estaban
siendo izados hasta la azotea del edificio de 20 pisos que está
siendo construido en calle Curicó próximo a Lira,
en la capital.
El accidente laboral ocurrió a las 9:15 horas al cortarse
el cable de acero de la grúa que efectuaba la maniobra.
Causó consternación entre el centenar de trabajadores
de la constructora UNCO a cargo de las obras, donde Neira era
jefe de seguridad industrial e hijo de uno de sus copropietarios.
El material cayó desde 10 metros de altura sobre el camión
rampa donde el experto había trepado para supervigilar
la maniobra. "Estaba preocupado porque había poco
espacio para operar y el tránsito de vehículos pasaba
muy cerca de la faena", relató acongojada una operaria
equipada con casco, overol y bototos.
La fuerza del impacto quebró la plataforma de acero del
carguero y uno de las barras rebotó y golpeó al
operario Eduardo Aguirre Contreras, dejándolo malherido.
Fue llevado a la cercana Posta Central junto a su compañero
Arnoldo Navarrete Neira, afectado de shock emocional por la impresión
que le produjo el siniestro.
Por orden judicial los carabineros de la 4ª Comisaría
"Chiloé" suspendieron los trabajos de construcción
para facilitar el interrogatorio de testigos y los peritajes criminalísticos
que permitan determinar eventuales responsabilidades en el accidente.