Con el propósito de
destacar las oportunidades que significa para los niños,
niñas y adolescentes terminar sus estudios, los Ministerios
del Trabajo y Previsión Social y de Educación junto
a UNICEF presentaron esta mañana la campaña “La
promoción de tu Vida”. El principal objetivo de esta
iniciativa es evitar que los alumnos abandonen sus estudios antes
de finalizar el año escolar y reforzar su permanencia en
el sistema educativo.
La campaña se efectuará,
entre octubre y noviembre, en 600 liceos del país seleccionados
según criterios de rendimiento y vulnerabilidad económica
de las familias de sus estudiantes y llegará directamente
a 350 mil alumnos entre 1° y 4° medio y 11 mil profesores.
Durante la ceremonia de lanzamiento
de la campaña el grupo de rock Los Miserables presentó
el tema “Dos Caminos” compuesto especialmente para la
campaña y que aborda la vida de dos adolescentes, uno de
los cuales tienen que trabajar y estudiar. Este single será
difundido en las principales radios del país.
La campaña constará
de afiches que se distribuirán en liceos, municipios, intendencias
y gobernaciones. Además se elaboró una cartilla destinada
a los profesores y profesoras de los liceos involucrados en la campaña,
con el propósito de motivar la reflexión y discusión
en la comunidad escolar sobre el trabajo infantil y adolescente
y las consecuencias que éste puede tener en la continuidad
de los estudios de los alumnos.
Otro desafío de esta campaña
es llegar a las familias de los estudiantes para sensibilizarlos
con el tema. De acuerdo a estudios de UNICEF, el principal proveedor
de mano de obra infantil al mercado laboral es la propia familia.
Por ello, este año a través de los municipios se busca
llegar al mayor número de hogares, para que las familias
comprendan que el mejor camino para que sus hijos opten por un futuro
laboral promisorio depende de si termino su educación media
y que el trabajo infantil no es una herramienta para salir de la
pobreza, muy por el contrario, lo único que hace es generarla,
reproducirla y perpetuarla.
El Ministro del Trabajo y Previsión
Social, Ricardo Solari, destacó la importancia de completar
la educación media para acceder a más y mejores oportunidades
de progreso. Agregó que dejar los estudios para acceder a
empleos informales, que suelen tener jornadas excesivas y precarias
condiciones laborales, los hace personas más vulnerables
a permanecer en el círculo de la pobreza.
En tanto, el Oficial de Area de
UNICEF, Carlos Mazuera, dijo que una economía sana como la
chilena no necesita del trabajo de sus niños, niñas
o adolescentes. “El trabajo infantil es un freno para el desarrollo
nacional y la sociedad no debería estar dispuesta a pagar
el costo que esto implica”, explicó
Mazuera agregó que completar
la enseñanza media es la única alternativa efectiva
que permite a los adolescentes obtener los conocimientos para optar
a la educación superior, adquirir las herramientas básicas
para ingresar al mundo laboral y contar con un trabajo mejor remunerado.
En tanto, la Subsecretaria de Educación,
María Ariadna Hornkohl, manifestó que doce años
de estudios para toda la población, son considerados como
el “umbral” mínimo de escolaridad en las sociedades
que quieren desempeñarse eficazmente en una economía
globalizada. “El Estado ha asumido el compromiso de garantizar
a toda la población, los años de estudios suficientes
para insertarse en esta sociedad y vivir una vida digna y de calidad”,
explicó
Estudiar y trabajar
Está comprobado que con menos de 12 años de escolaridad
las posibilidades laborales y de ingresos disminuyen drásticamente.
En general sólo se puede optar a oficios inestables y con
un ingreso que no permite mantener a una familia. Hoy para casi
todos los trabajos se exige certificado de 4° Medio. En la actualidad,
el 93% de los trabajadores que perciben el sueldo mínimo
no finalizaron la educación secundaria y la tasa de desempleo
es mayor en este segmento de la población.
A modo de ejemplo, se puede mencionar
que los trabajadores no calificados ganan cerca de 100 mil pesos;
los trabajadores manuales con algún grado de calificación
ganan entre 150 mil y 200 mil pesos; y los profesionales con título
universitario ganan entre 350 mil y 800 mil pesos.
Los adolescentes que realizan trabajos
de temporada (agrícola, comercio de fin de año, etc.)
son un grupo de especial preocupación para el Gobierno y
UNICEF, pues se ha diagnosticado que un número importante
de ellos se retiran del liceo antes de rendir los exámenes
finales, abandonando su año escolar. Los Liceos no pueden
promoverlos de curso, a pesar que hayan estado presentes 7 u 8 meses
y muchos de ellos nunca retoman su educación.
Diversos estudios establecen que
los niños, niñas y adolescentes que se integran al
mundo del trabajo, difícilmente completarán sus estudios.
De acuerdo a información de la CASEN 2000, el 58% de niños
de entre 12 y 17 años que trabajaban no asistía regularmente
a la escuela, porcentaje notoriamente superior al promedio global
de abandono de la educación básica y media (1% y 10%
respectivamente). Por otra parte, según cifras del INE (2001),
el 77% de los niños, niñas y adolescentes (entre 6
y 18 años) que perciben ingresos, no estudia.
Según datos que el Instituto Nacional de Estadísticas
(INE) levantó a petición del Ministerio del Trabajo
durante el 2001, un alto porcentaje de adolescentes (entre 15 y
17 años) declaró como principal razón para
no estudiar el estar trabajando: 50% para los hombres, 41% para
las mujeres.
Trabajo infantil y adolescente
En Chile trabajan cerca de 125 mil niños entre 6 y 17 años
(Encuesta CASEN 1996). Las ocupaciones más frecuentes son
la producción agropecuaria, la actividad pesquera tradicional
e industrial, explotación minera, talleres manufactureros,
servicio doméstico, servicios personales (no domésticos),
comercio callejero ambulante y empaque de mercaderías en
supermercados.
En materia laboral, la legislación
establece que ningún menor de 15 años debe ejercer
algún tipo de trabajo remunerado. Aquellos jóvenes
entre 15 y 18 años, sólo podrán trabajar con
autorización de sus padres, en labores que no pongan en peligro
su seguridad, educación y oportunidades de desarrollo, y
siempre con su respectivo contrato de trabajo y en jornadas diurnas
no superiores a 8 horas.
De acuerdo a cifras de la Encuesta
Casen 2002, en el país hay cerca de 64 mil adolescentes entre
12 y 17 años que buscan empleos o que están realizando
uno. En tanto, los adolescentes entre 15 y 17 años que declaran
percibir ingresos, son 20 veces más que los niños
y niñas entre 6 y 14 años que declaran lo mismo. Por
ello, la campaña está destinada a resaltar la importancia
que tiene no dejar los estudios por un trabajo, que por lo general
tiende a ser precario, mal pagado y de corto plazo. |