Así
lo señaló hoy el Ministro del Trabajo y Previsión
Social (S), Yerko Ljubetic, al realizar un balance de los principales
efectos y resultados de la ley Nº 19.759, publicada en el Diario
Oficial del 5 de octubre del 2001 y cuya vigencia se inició
el 1º de diciembre del 2001. La autoridad destacó que
la aplicación de los más de 100 cambios legales producto
de la Reforma se han realizado en un clima de total normalidad,
sin que se verificaran consecuencias negativas para el empleo o
para los ambientes laborales.
Recapitulando en los objetivos de las Reformas
Laborales, el Ministro (S) recordó que entre los propósitos
del Gobierno al impulsar esta actualización del Código
del Trabajo se encontraban los de impulsar una reducción
general de la jornada junto con rebajas específicas para
ciertos sectores, asegurar la no discriminación laboral
y la plena vigencia de derechos constitucionales al interior de
las empresas; crear nuevos contratos y normas que promuevan el
empleo, garantizar la libertad sindical y mayores resguardos para
los trabajadores que crean sindicatos, promover una negociación
colectiva con mayor cobertura y equiparidad, y asegurar mejores
condiciones laborales para los trabajadores temporeros.
La positiva evaluación de las Reformas
Laborales dada a conocer hoy considera, entre otras, las siguientes
materias:
Libertad sindical: La Reforma fue exitosa en
promover la creación de sindicatos mediante mayores resguardos
a los trabajadores que se organizan, mayor libertad para que los
trabajadores decidan autónomamente cómo organizarse
y con normas especiales para promover la afiliación sindical
en empresas pequeñas. En el año 2002 se constituyeron
1.042 nuevos sindicatos, lo que representa una cantidad cercana
a la suma de los dos años anteriores (578 el año
2000 y 518 el año 2001). Ello implica que un total de 36.992
trabajadores se afiliaron a un nuevo sindicato en el 2002. El
crecimiento de la afiliación sindical se refiere especialmente
a sindicatos de empresa (700); de los cuales el 69% se crea en
empresas en las que anteriormente no había organización.
Si en el 2002 se constituyeron 524 sindicatos más que en
el año anterior, 281 de ellos (54%) pudo crearse gracias
a la norma promocional que rebajó el quórum de constitución.
Prácticas antisindicales: La Reforma elevó
las sanciones por prácticas antisindicales, estableció
la obligación de denuncia a Tribunales de hechos que pudieran
caer en esta categoría y estableció el reintegro
del trabajador cuando el Tribunal compruebe que el despido se
originó en prácticas antisindicales. Las cifras
revelan que entre enero y noviembre del 2002 las denuncias sobre
prácticas antisindicales se incrementaron en un 62% respecto
al mismo período de 2001, aunque un porcentaje muy menor
(4% de las causas ingresadas)
es resuelta en Tribunales.
Negociación Colectiva: Aunque se cuenta
con información sólo del período enero-septiembre
del 2002, los datos de tendencia revelan que aunque no se ha incrementado
el número de instrumentos colectivos suscritos, la Reforma
logró no sólo aumentar el número de trabajadores
que negocia colectivamente, sino también que la representación
de los trabajadores en dichas negociaciones las asumiera mayoritariamente
el sindicato. Entre enero y septiembre del 2002 se suscribieron
1.246 instrumentos colectivos que involucraron a un total de 103.913
trabajadores; a igual período del año 2001 se había
suscrito 1499 instrumentos, pero involucrando a 103.789 trabajadores.
Es decir, comparativamente hay 253 instrumentos menos, pero ello
no se traduce en una menor cobertura de trabajadores, ya que éstos
incluso aumentan en 124. De confirmarse este dato de tendencia,
implicaría que más trabajadores están negociando
colectivamente. También se incrementa de 61.919 a 75.708
el número de trabajadores que suscriben contratos colectivos
en el período 2001-2002 citado, mientras que en igual lapso
los trabajadores que suscriben convenios se reducen de 41.496
en el 2001 a 27.656 en el 2002. Igualmente, entre enero y septiembre
del 2001 se suscribieron 875 instrumentos negociados por sindicatos
y 624 por grupos; pero en igual lapso del 2002 los instrumentos
negociados por sindicatos fueron 927 y los negociados por grupos
319.
Huelga: La Reforma desincentivó
el reemplazo de trabajadores en huelga mediante el pago de un
bono por reemplazo y abrió condiciones para que antes de
materializarse la huelga, se pueda solicitar que el Inspector
del Trabajo interponga sus buenos oficios para lograr una solución
al conflicto. De las 282 huelgas aprobadas en el 2002 (110 más
que en 2001), en 132 hubo actuación de buenos oficios,
la que resultó exitosa en el 70% de los casos. Así,
las huelgas efectivamente realizadas ese año fueron 87
involucrando a 11.694. En sólo 28 huelgas hubo reemplazo
de trabajadores, lo que comprueba la eficiencia del mecanismo
de desincentiva el uso de esta alternativa.