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El Ministerio del Trabajo
y Previsión Social, junto al Servicio Nacional del Menores
y a la oficina de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT) en Chile, conmemoró hoy el Día Mundial Contra
el Trabajo Infantil, llamando a la sociedad a tomar conciencia sobre
el grave problema que enfrentan niños y niñas que
trabajan y ven limitadas así sus oportunidades de desarrollo.
Se trata de la segunda
vez que se conmemora esta fecha en el mundo, la cual fue instituida
por la OIT para hacer visible el problema del trabajo infantil.
En Chile, el Gobierno y el organismo internacional se han coordinado
para generar un debate público sobre el problema que representa
el trabajo de niños, niñas y adolescentes y dar a
conocer las políticas que están impulsando para erradicar
el trabajo de niños y niñas, especialmente en sus
peores formas, y además proteger a los adolescentes mayores
de 15 años que trabajan bajo el amparo de la ley.
En la ocasión,
las autoridades destacaron como avances en la materia la ratificación
de los dos convenios de la OIT más importantes sobre trabajo
infantil, el aumento de 14 a 15 años de la edad mínima
legal para ingresar a un trabajo, el aumento de 8 a 12 años
en la escolaridad obligatoria y gratuita para todos, incluyendo
programas complementarios para impedir la deserción escolar
por falta de recursos; y que la entrega del Subsidio Único
Familiar se asoció al cumplimiento de la obligación
escolar de los menores.
Al respecto, el Ministro
del Trabajo y Previsión Social, Ricardo Solari, explicó
que los países donde los niños trabajan están
condenados a la pobreza y que se deben tomar medidas urgentes para
erradicar este problema. Agregó que existen dos formas para
lograr este fin: la fiscalización, en el caso de aquellos
que realizan labores productivas, y reforzando la tarea que se lleva
a cabo con los niños en riesgo social.
"Chile está
en una buena situación a nivel mundial y de América
Latina. Nuestro problema es que mientras exista un sólo niño
en riesgo social, fuera de la escuela y cumpliendo una tarea que
debería realizar un adulto, sentiremos que estamos en deuda.
Hay que seguir trabajando en esta tarea ya que ellos deben estar
estudiando, recreándose o creando capacidades para enfrentar
de modo exitoso una buena vida adulta", afirmó el Secretario
de Estado.
En la ceremonia de
hoy se inauguró una exposición fotográfica
sobre esta temática y se presentó un mosaico alusivo
al trabajo infantil elaborado por niños de la Corporación
Chile Derechos de Peñalolén, el cual fue obsequiado
a las autoridades de Gobierno.
Desde el año
2001, el Gobierno de Chile cuenta con un Plan Nacional de Prevención
y Erradicación Progresiva del Trabajo Infantil y Adolescente,
que constituye un marco orientador y un instrumento de acción
pública privilegiado para erradicar la participación
de niños, niñas y adolescentes en actividades de explotación
económica que interfieran con su desarrollo o con su derecho
a la educación.
Este plan establece
la urgencia de erradicar las peores formas de trabajo infantil (prostitución,
uso de niños para microtráfico, y labores que pongan
en riesgo su salud), estrategias para erradicar progresivamente
el trabajo de menores de 15 años y acciones para cautelar
las condiciones de trabajo de los adolescentes. Para todos, se promueven
acciones dirigidas a promover su derecho a estudiar.
Según datos
de la OIT, en el mundo hay 246 millones de niños participando
en el trabajo infantil. Durante la década de los noventa
se ha logrado reducir ostensiblemente la pobreza y el trabajo infantil
en Chile, pasando de un 7,3% de los menores participando en la fuerza
de trabajo en 1990, a un 3,9% en el 2000. Se estima que cerca de
65.000 niños y adolescentes entre 12 y 17 años desempeñan
una actividad laboral remunerada, mayoritariamente en talleres o
microempresas de carácter familiar.
Encuesta sobre Trabajo
Infantil en Chile
La escasa información sobre trabajo infantil disponible no
permite dimensionar adecuadamente su realidad. Ello porque las labores
realizadas por niños y adolescentes son invisibles para las
encuestas, ya que en muchos hogares los padres no están dispuestos
a reconocer el trabajo de sus hijos, especialmente cuando son menores
de 15 años. Además, los propios niños no siempre
tienen un concepto de trabajo que les permita autopercibirse como
parte de la fuerza laboral.
Por ello, el Ministerio
del Trabajo y Previsión Social y la OIT, en conjunto con
el INE y el SENAME, han llevado adelante la primera encuesta nacional
con metodología específica para medir el trabajo infantil,
que permitirá elaborar un registro de sus peores formas.
Esta información es crucial para diseñar mejores políticas
de prevención y erradicación.
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