Está
comprobado que el tabaco es un factor de riesgo en las enfermedades
cardiovasculares. Algunas afecciones asociadas a los fumadores son
el cáncer pulmonar, el infarto al miocardio, y el enfisema
pulmonar. Sin embargo, las estadísticas no siempre los convencen
para dejar el hábito.
Para intentar persuadirlos por la vía
de los efectos que inciden en la apariencia física y personal,
el Dr. Mario Ortiz, cardiólogo del Hospital Clínico
de la Universidad de Chile, define algunas razones por las cuales
los fumadores deberían pensar en abandonar su costumbre.
Arrugas faciales: El cigarrillo provoca patas
de gallo en las mejillas y líneas verticales alrededor
de la boca. Fumar reduce el flujo de oxígeno y nutrientes
de las células de la piel por estrechamiento de los vasos
sanguíneos.
Impotencia sexual: Hasta 1 de cada dos hombres
norteamericanos mayores de 40 años han experimentado algún
grado de impotencia, estimándose que el cigarrillo es una
de las principales causas físicas de la disfunción
eréctil.
Dientes de color y mal aliento: Sus partículas
tiñen los dientes de color amarillo y retienen en la boca
bacterias productoras de olor. Frente a un mal aliento y dientes
teñidos hay personas sensibles que reaccionan negativamente.
El aroma personal: Fumar produce un desagradable
olor que se impregna en la piel, pelo y ropa.
Huesos frágiles: Un estudio realizado
en 1977 analizó a 4.000 mujeres adultas mayores con fractura
de cadera y concluyó que al menos 1 de cada 8 se debieron
a pérdida de hueso relacionada al tabaquismo.
Depresión: La correlación entre
fumar y depresión está bien establecida. La gente
que está sin trabajo o en proceso de divorcio a menudo
fuma. Está claro que hacerlo no reemplaza el rol de un
siquiatra.
Un mal ejemplo: Los niños imitan a los
adultos. Muchas personas que no fuman ni beben atribuyen este
hábito al ejemplo que recibieron en sus casas. Cada día
se estima que en Estados Unidos más de 3.000 niños
llegan a ser adictos al cigarrillo.
Fuego: Los incendios causados por productos del
tabaco están entre las principales causas de muertes por
fuego en EE.UU.
Pobre circulación: Los glóbulos
rojos están diseñados para llevar oxígeno
a todo el organismo. En los fumadores, las moléculas de
oxígeno son desplazadas por los componentes del humo del
tabaco, bloqueando su transporte lo que podría causar parálisis
o pérdida de lenguaje.