Aunque parezca mentira este recurso podría
agotarse. Hay que cuidarla y el mejor modo es ahorrándola.
VICTORIA DANILLA E.
Se terminó el verano, y las altas temperaturas que arreciaron
durante enero y febrero están terminando. Junto con esto
afortunadamente disminuye la apertura indiscriminada de grifos
en la vía pública, que además de sufrir daños
consumen agua de una manera desmedida. Este líquido es
indispensable para nuestra supervivencia. A simple vista puede
parecer normal, pero la cantidad de litros que se pierden con
este "juego de niños" es más que asombrosa.
El agua es un elemento sin el cual no podemos vivir. Prácticamente
no existe actividad donde no sea necesaria: desde el consumo humano,
hasta la agricultura, industria y minería.
Cada día demandamos más de este recurso que en
alrededor de el mundo se está volviendo un bien escaso.
Sólo el 3% del agua disponible en el planeta es dulce,
y de este porcentaje el 70% se encuentra en los casquetes polares,
el 29% se ubica en acuíferos substerráneos, y sólo
el 1% restante en fuentes superficiales como ríos, lagos,
lagunas y arroyos. Por esto la Asamblea General de las Naciones
Unidas designó el 22 de marzo como el Día Mundial
del Agua.
En Chile esta fecha adquiere especial importancia ya que la Dirección
General de Aguas del MOP está a la cabeza de las celebraciones,
junto a otros 30 organismos públicos y privados como el
SAG, la Conama y la mayor parte de las universidades, todos agrupados
en el Comité Nacional del Programa Hidrológico Internacional
(Conaphi), dependiente de la Unesco.
El uso del agua se puede clasificar en dos grandes áreas:
consuntivo y no consuntivo. El consuntivo implica el consumo del
recurso y en esta área está su uso para riego, industria
y humano. En el otro aspecto se involucra la generación
de hidroelectricidad, la pesca y el turismo donde se devuelve
a su curso natural. En nuestro país el consumo del área
consuntiva es de 650 mil metros cúbicos por segundo lo
que equivale al estadio nacional lleno de agua por segundo.
La meta de la Dirección General de Aguas es avanzar hacia
lo que se ha denominado "cultura del agua", que se enmarca
dentro de una política de recursos hídricos, la
que pretende incentivar a la población a tener un mayor
conocimiento, valoración y cuidado para asegurar a futuras
generaciones. Junto al Mineduc, y la Universidad Católica,
dio forma en 2003 al libro Gota a Gota, una producción
dirigida a niños de 5° a 8° básico que les
enseña la importancia del agua. Algunas de las actividades
que realizan estos organismos van desde conocer el Código
de Aguas a cómo ahorrarla.
Colaborar
Una manera de cuidarla es revisar que no haya filtraciones, ya
que una pequeña cantidad puede malgastar muchos litros.
Por ejemplo, si el inodoro tiene pérdida, en un año
puede desperdiciar 83.000 litros, cantidad con la que una persona
podría bañarse tres veces por día durante
ese mismo período. Una llave que gotea puede consumir 80
litros de agua al día, lo que se traduce en 2 mil metros
cúbicos al mes y 230 mil en 24 horas. Si sacamos las cuentas
es bastante, por eso es mejor cuidar el recurso hídrico.
Una buena medida es ahorrar, y hacerlo siempre, sea en la casa
o lugares públicos. Un ejemplo de ello es lavarse los dientes
y no dejar el agua corriendo, como lo hace la mayoría,
desperdiciando hasta 19 litros. Darse duchas cortas, ya que en
cinco minutos se gastan 200 litros, y lavar la ropa en lavadora
consume 120 litros.
Los ejemplos de descuido con el agua son muchos, pero también
son muchas y simples las cosas que podemos hacer para evitar desperdiciarla.
Regulación de tarifas
La Superintendencia de Servicios Sanitarios es la entidad encargada
de regular los valores del agua. En determinado período
rige la tarifa de verano y el precio aumenta. Por ello se debe
tener en cuenta la estacionalidad, es decir, los lapsos de más
calor y, por tanto, de mayor consumo, razón suficiente
para cuidarla. Existen zonas geográficas donde se producen
diferencias notorias de demanda en verano versus el resto del
año. Por ello la normativa establece que deberán
existir dos períodos con precios diferenciados, uno "punta"
y otro "no punta". Durante el primero se cobra sobreconsumo,
lo que significa que si el gasto del usuario sobrepasa su límite
predeterminado, o excede el promedio registrado en el último
tiempo, el exceso se cobra con recargo.
PAPEL
PARA PRODUCIR 910 kg. de papel se requieren aproximadamente 295.000
litros de agua.