Sus tímpanos están resguardados por ordenanzas
que prohíben los ruidos molestos, aunque no siempre se
cumplen.
CATHERINE LIZAMA N.
Su vecino tiene un gallo como despertador los ladridos del perro
no lo dejan dormir; la alarma de un auto le retumba en los oídos
sin que el dueño la apague; una retroexcavadora trabaja
de madrugada; la música de la discoteca del lado lo tiene
con los nervios de punta... ruidos y más ruidos ¿Le
suena?
No hay obligación de soportarlos porque todos los municipios
cuentan con ordenanzas que los prohíben porque perturban
la tranquilidad. Quien los emita, arriesga multas de 1 a 5 UTM
($29.502 a $147.510). Las normas, se basan en un decreto del Ministerio
de Salud que fija los límites para la emisión de
ruidos, aunque los municipios le agregan otras cláusulas.
Son infracciones conversar en voz alta en la calle después
de las 23 horas, gritar con "expresiones que causen escándalos",
pregonar mercaderías en forma exagerada o con altoparlantes,
fábricas bulliciosas, etc.
A veces la regla es una cosa y su aplicación, otra. Friedmuk
Ballek estaba en su departamento cuando la alarma de una camioneta
comenzó a sonar en la calle. Volvía a activarse
una y otra vez hasta que terminó por crisparle los nervios.
Llamó a la Municipalidad de Providencia, pero sólo
obtuvo un "no podemos hacer nada a menos que el vehículo
esté mal estacionado".
Extraño, porque en esta comuna se prohíbe todo
sonido molesto, incluso "el funcionamiento de alarmas instaladas
en vehículos, casa u otros lugares, más allá
de 10 minutos". Según esto, el caso ameritaba una
inspección, el "tirón de orejas" del Juez
de Policía Local y la multa para el dueño.
Hernán Varas, jefe del Departamento de Control e Higiene
del municipio, sostiene que sí se aplica la ordenanza y
lo que pudo ocurrir es que el funcionario malinterpretó
la regla. Los inspectores de seguridad se ocupan de las alarmas
de casas, empresas o autos, porque puede tratarse de un intento
de robo. De lo contrario se cursa el parte. Más complicadas
son las molestias por los trabajos de construcción. Soledad
Castillo denunció que pese a que reclamó al municipio
de Santiago y a Carabineros por los ruidos causados por una obra
en calle República, las faenas continuaron. Y eso que se
le cursaron dos infracciones.
El Juez de Policía Local de Las Condes, Alejandro Cooper,
cuenta que estos reclamos son los más comunes. Asegura
que se multa a las empresas pero ellas argumentan que no pueden
descontinuar las tareas y prefieren pagar la infracción.
Aunque la idea es llegar a un acuerdo.
Alex Ramírez de la Subdirección de Medio Ambiente
de la Municipalidad de Vitacura, señala que siempre supervisan.
Las "fuentes fijas" como discotecas, se vigilan con
un "sonómetro" que mide los decibeles para comprobar
que no sobrepasen el límite. Hay otros más difíciles
de cuantificar, como los ladridos de perros o el canto madrugador
de un gallo. En esos casos se advierte al dueño que resuelva
el problema en cierto plazo o se lo multa.
¡Déjenme dormir!
La música es ruido si suena a deshoras o el volumen está
muy alto. Nadiesda Budnevich vive un martirio desde que tiene
como vecino a un bar. Los gritos, música y conversaciones
hasta altas horas no la han dejado pegar los ojos. "Estoy
con pastillas para mis constantes crisis nerviosas", contó
a Línea Directa. Es tal su drama, que hasta ha tenido conflictos
con su familia por estar más irritable y problemas en el
trabajo.
En el Sesma dicen que pueden fiscalizar tras una denuncia, aunque
sindican a los municipios como responsables ya que ellos entregan
las patentes. Aunque si el plan comunal así lo permite,
no hay nada que les impida autorizarlos. No obstante, todo alcalde
puede sancionar o cerrar los locales que alteren un vecindario.
Nadiesda reclama que en Recoleta le dijeron que no tenían
armas legales ni los fondos para esto. En cambio, en Vitacura,
antes de dar el permiso, exigen que los recintos tengan aislación
acústica y en Providencia clausuraron las discotecas con
ruidos molestos.
Dónde quejarse
Si se siente afectado por alguna fuente de ruido molesto, reclame
a su municipio, el que tiene la obligación de atender la
queja en base a su ordenanza. Si es vecino de Vitacura puede llamar
al 800 215 300. En Providencia llame al 800 800767 o a la Oficina
de Atención al Vecino, 340 7575. En la página www.providencia.cl
también puede ingresar su queja. Puede acudir al Sesma
si se trata de fábricas bulliciosas o trabajos nocturnos
al 800 389999.