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MARÍA DE LA
LUZ GALLEGUILLOS A.
En Chile no estamos
libres de los accidentes en que se ven involucrados vehículos
que transportan cargas peligrosas o tóxicas, como el incendio
de un camión ocurrido en mayo en la ruta 5 Norte, mientras
trasladaba cianamida, ocasión en que Bomberos tuvo que acordonar
el sector en un radio de 10 km. El más reciente ocurrió
ayer en Osorno, cuando a causa de un incorrecto proceso de trasvasije
de combustible en una estación de servicio se produjo una
explosión.
El camión es
el medio más usado. Siguiendo ciertas normas, su tránsito
no está prohibido. Según el decreto 298 del Ministerio
de Transportes, los vehículos que se usan para llevar sustancias
peligrosas (9 categorías definidas en las normas chilenas
oficiales) deben tener una antigüedad máxima de 15 años,
contar con dispositivos que registren la velocidad y distancia recorridas
y portar letreros indicando el nombre común de la carga peligrosa,
identidad y teléfono del destinatario, del expedidor y del
transportista.
El traslado de productos
explosivos y materiales radiactivos debe efectuarse además
conforme a las normas específicas dictadas por el Ministerio
de Defensa Nacional y el de Minería, respectivamente.
Prohibiciones
El cargamento tiene
que estibarse de tal forma que se evite un desplazamiento riesgoso
y está prohibido su transporte junto con animales, alimentos
y medicamentos de consumo humano y deben contar con un sistema de
radio o telefonía celular de cobertura nacional.
Es obligación
que el transportista solicite al expedidor que la guía de
despacho detalle los productos e incluya las instrucciones escritas
en caso de accidente, incluyendo su clasificación y fono
de emergencia. Éstas deben precisar la naturaleza del peligro,
las medidas de protección para afrontarlo y qué hacer
en caso de que una persona entre en contacto con las sustancias.
Se deben especificar
las protecciones en caso de incendio, los medios de extinción
prohibidos y qué hacer en caso de rotura o deterioro de los
envases, en especial cuando las sustencias peligrosas se desparramen
por la carretera. También mencionar las advertencias sobre
el traslado o la prohibición absoluta de su manipulación
cuando el vehículo no pueda continuar su viaje.
El problema es que
el ciudadano común no está preparado para reaccionar
frente a una emergencia de este tipo, según afirma Álvaro
Gómez, presidente de la Red Nacional de Acción Ecológica
(Renace). A su juicio, las autoridades deberían informar
a la comunidad de qué tipo de sustancias se trata, qué
precauciones tener ante cada una y dónde llamar en caso de
accidente. Resalta que no es lo mismo que se derramen 10 mil litros
de petróleo que de ácido sulfúrico, pues cada
sustancia requiere un trato diferente.
"Como ecologistas
pedimos que la gente esté informada, porque si sabe que podría
ver afectada su salud y el medio ambiente, puede decidir si sigue
viviendo allí o no", enfatiza.
Donde sí están
preparados es en las unidades de materiales peligrosos de Bomberos,
"Hazmat" que operan en el país (del inglés
"hazardous material"). Como explica Marco Antonio Cumsille,
capitán de la 18a compañía (Bomba Vitacura),
ellos cuentan con tres destacamentos de este tipo, con personal,
vestimenta e infraestructura especial para estas emergencias.
Relata que cuando se
producen volcamientos, habitualmente son alertados por Carabineros.
Hay ciertos símbolos en la carrocería del camión,
en la figura de un rombo, que advierten que se trata de cargas peligrosas.
Su consejo para cualquier persona afectada por derrames en espacios
abiertos es alejarse al menos 150 metros y ubicarse en un sitio
alto y seguro a favor del viento. Jamás hay que ayudar ni
verter agua, pues en el caso del ácido sulfúrico,
esto genera vapores tóxicos.
Al acudir, las unidades
Hazmat también se ponen a resguardo para organizar la descontaminación
del recinto. Se establece un comando de incidentes que fija las
zonas de trabajo y las responsabilidades para ellos, Carabineros,
los servicios de salud y personal municipal que participa en la
emergencia.
Aunque no es posible
adelantar dónde se producirá un accidente, algunas
empresas les informan de sus rutas habituales de transporte de materiales
peligrosos, lo que les permite estar alertas ante una eventual emergencia.
Un particular puede
transportar bencina en su vehículo, pero debe hacerlo en
contenedores metálicos especiales que no acumulen estática
y hasta por un máximo de 18 litros.
Dónde llamar
En caso de denuncias
y consultas, se puede llamar al 143 de Fonoacción (desde
celulares el 236 2222) o en la página www.enaccion.cl. Si
ya se produjo una emergencia, al 133 de Carabineros o al 132 de
Bomberos.
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