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Por tercer año
consecutivo, la Cruz Roja advierte sobre los cuidados que se deben
tener en el hogar para prevenir enfermedades de temporada. La campaña
Higiene en el hogar, por un Chile más sano busca reducir
mediante simples hábitos el contagio por enfermedades infecciosas,
considerando que más del 60% de éstas se contraen
allí.
Con la llegada del
invierno, hay menos luz natural, bajan las temperaturas, aumenta
la humedad y se produce un contacto más estrecho con el barro
y aguas servidas derivadas de canales, alcantarillados, ríos
y otras fuentes, que en caso de haber inundaciones, ponen en riesgo
la salud de la población.
Pisos, superficies
y útiles quedan expuestos a bacterias y virus, que rápidamente
se reproducen y ejercen una nociva influencia en quienes habitan
las viviendas. Por esto, la Cruz Roja realiza una labor preventiva
para educar a todos los integrantes de la familia (en especial lactantes,
niños y ancianos).
La idea es evitar que
contraigan neumonía, influenza, meningitis, bronquitis, laringitis,
otitis, faringoamigdalitis y resfríos comunes, entre otros
males, al aplicar en su vida diaria correctos hábitos de
higiene, incluyendo la acción simultánea de limpiar
y desinfectar.
La campaña incluye
talleres y charlas educativas a un importante grupo de asesores
del hogar en diferentes comunas de la Región Metropolitana.
Se les enseñan técnicas básicas para mantener
hogares libres de cualquier agente infeccioso.
Algunas recomendaciones
que entregan son ventilar las habitaciones de la casa para dejar
escapar la humedad, como también las bacterias y virus presentes
en el interior; limpiar y desinfectar profundamente pisos, superficies
y utensilios de baño y cocina; lavarse bien las manos en
todo momento, especialmente antes y después de usar los servicios
higiénicos, y cubrirse la boca al toser o estornudar.
Otras sugerencias son
lavar las superficies o juguetes contaminados por estornudos, tos
o secreciones nasales; usar sólo pañuelos desechables;
evitar el exceso de abrigo en ambientes calefaccionados o la falta
de él en lugares fríos; limpiar canaletas y caídas
de agua antes del invierno, tapar filtraciones en techos, paredes,
puertas y ventanas; no hervir agua sobre estufas o braseros; mantener
cerrada y ventilada la cocina mientras se preparan alimentos que
producen vapor; no ir a lugares de gran contaminación ambiental
si no es imperativo y no visitar a enfermos con resfríos,
gripe o neumonía. Si es inevitable, hay que lavarse bien
las manos después de hacer el contacto.
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