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Según
la doctora Eaker, estudios anteriores muestran que la tensión
ocupacional se relaciona con el desarrollo de enfermedad cardíaca.
Los
investigadores encontraron que los hombres que realizan exclusivamente
labores domésticas tienen un índice de mortalidad
82% más alto que sus contrapartes que trabajan fuera del
hogar.
Cuestión
de roles
Además,
se observó que los varones con ingresos y nivel de enseñanza
más bajos tenían un mayor riesgo de sufrir una enfermedad
cardíaca. En cambio, aquellos en trabajos con alto prestigio
(como médicos, arquitectos e ingenieros) tenían un
riesgo perceptiblemente más bajo.
Por
el contrario, las mujeres en altos cargos laborales tenían
casi tres veces más riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca
comparadas con sus pares en posiciones con menor autoridad. Sin
embargo, los investigaciones aún no determinan las causas
que explican estos resultados.
"A
medida que los papeles y normas sociales cambian con el tiempo,
es de esperar que los efectos dañinos
de ejercer un trabajo o un rol social considerado fuera de la norma
disminuyan", dijo la doctora.
Durante
el foro también se dio a conocer un estudio que indica que
la rabia y el agotamiento son emociones que pueden predecir ataques
cardíacos a futuro. "Este es e1 primer estudio que muestra
los efectos combinados de estos dos factores de riesgo psicologicos",
dijo Janice WiIliams, del Centers for Disease Control and Prevention,
en Atlanta.
El
estudio incluyó una muestra de 12.453 hombres mujeres, de
razas blanca y negra, entre 45 y 64 años y
sin antecedentes de enfermedad coronaria, en quiene se evaluó
la ocurrencia de ataques al corazón en un período
de nueve años.
A
través de escalas científicas se determinaron los
niveles de rabia y agotamiento y se observó que las personas
más propensas a experimentar aquellas emociones tenían
un riesgo 69% mayor de sufrir un ataque al corazón o una
muerte cardíaca repentina.
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