El
27 de diciembre, la lectora Carmen Da Costa, de 55 años,
caminaba por la calle San Diego, a un costado de la Universidad
Central, cuando tropezó en una vereda en mal estado y fue
a parar a la Posta. El accidente le causó fracturas en
el brazo izquierdo y esguinces en el derecho y los tobillos. Reclama
porque todas las veredas de esa zona están en las mismas
condiciones.
Infortunios
como el suyo ocurren a diario, porque la falta de mantención
convierte estas vías en trampas. Los municipios lo saben,
ya que reciben constantemente reclamos. Sin embargo, muy pocos
responden, ya que por ley desde 1999 el Servicio de Vivienda y
Urbanismo es el encargado de velar por la mantención de
las calles.
Eusebio
Herrera, director de Pavimentación del organismo, explica
que si bien ese servicio es el administrador de los pavimentos,
la responsabilidad de su cuidado la comparte con los municipios.
Éstos están facultados para hacer inversiones en
mantención. Además, son quienes envían los
proyectos de reparación al Serviu.
El
problema reside en los escasos fondos. El año pasado se
invirtieron cerca de $2 mil millones en 51 comunas de la Región
Metropolitana, algunas muy pobres. En La Pintana, por ejemplo,
se hacen pocas reparaciones y se quejan por la lentitud del ministerio
en solucionar los problemas. Cada año desembolsa lo que
puede, unos $50 millones, y no se responsabiliza por accidentes,
lo que es habitual en casi todas partes.
Sólo
en la comuna de Santiago circula un millón y medio de personas.
Un promedio de 1,5 denuncian caídas diariamente, a pesar
de que este municipio gasta 700 millones de pesos al año
en reparaciones. Para los accidentes tiene un seguro de daños
a terceros, que son difíciles de probar, y los que se informan
no siempre implican falta de mantención. Resulta difícil
establecer daños a vehículos porque, según
el director del Área Urbana, Santiago Plant, se requiere
un bache de a lo menos 10 a 15 cm para provocarlos, y un forado
así es reparado de inmediato.
¿Qué
hacer?
Para
reclamar indemnizaciones se debe recurrir a los tribunales y demandar
por daños y perjuicios. La magistrada del Primer Juzgado
Civil de Santiago, Sonnia Navarro, afirma que llegan pocas causas
de este tipo porque la gente carece de medios para entablar juicios
y la Corporación de Asistencia Judicial no toma estos casos.
Existen
algunos antecedentes de escasos procesos exitosos, pero muy prolongados
en el tiempo. El año 2000, la Municipalidad de Concepción
debió cancelar más de $25 millones a Manuel Novoa,
quien sufrió una caída en 1995, antes de la resolución
que determina como responsable al Minvu. Por lo pronto, más
vale prevenir y ayudar comunicando los lugares peligrosos.
Las
concesionarias de carreteras tienen varias obligaciones contractuales
con el ministerio de Obras Públicas. Entre ellas, la mantención
que implica recubrir el pavimento dañado, sellar baches
y reparar las barreras metálicas. Tienen vehículos
que supervisan el estado del camino y si aún así
ocurre un accidente que les sea atribuible, se resuelve a través
de los tribunales.
Según
Alejandro Uribe, gerente de Operaciones de la Autopista Maipo
S.A., este camino permite realizar una investigación que
pruebe que el siniestro fue de responsabilidad de la empresa y
en ese caso se responde. La Autopista del Sol enfrentó
una demanda en el año 2000, cuando Carla Roasenda recibió
una pedrada en el rostro. Roberto Agneren, gerente general de
la empresa, afirma que este tipo de casos son considerados actos
delictuales y no responden por ellos.
Cómo
reclamar
Los
departamentos de operaciones de las municipalidades reciben denuncias
de baches y veredas en mal estado. La de Santiago atiende las
24 horas en el 800 20 30 11. Además, es posible acudir
a la oficina de Santo Domingo 916.
En
el caso de las autopistas hay que usar el libro de denuncias en
las plazas de peajes, que también llegan al MOP, o usar
los teléfonos SOS instalados en la ruta, los cuales conectan
con las oficinas de operaciones y control. También se puede
llamar directamente a las empresas: Autopista del Sol (Santiago-San
Antonio), fono 222-4461; Autopista del Maipo (Santiago-Talca),
560-6322; Autopista Los Libertadores (Santiago-Los Andes), 630-8902;
Autopista del Aconcagua (Santiago-Los Vilos), 336-5024; Litoral
Central S.A., 334-9611.