Tras el mensaje de 2004, protagonizado por figuras
de 31 minutos, este año se reforzará la fiscalización
y se incorporará etiqueta de seguridad en artefactos, para
evitar accidentes en el hogar.
Un nuevo esfuerzo conjunto para evitar accidentes derivados
de los hervidores eléctricos están llevando a cabo
la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) y la
Corporación de Ayuda al Niño Quemado (COANIQUEM).
Este año el énfasis estará en la fiscalización
e incorporación de una etiqueta de seguridad en el artefacto
con información tendiente a evitar este tipo de accidentes.
El trabajo referido a los hervidores eléctricos está
en su segunda etapa, pues se había iniciado ya en 2004
con avisos publicitarios de las figuras infantiles de 31 minutos,
que invitaban a los niños a evitar jugar con estos artefactos,
debido a su alta incidencia de accidentes que el año pasado
alcanzó a 256 casos.
A esto se suma una serie de reuniones técnicas en las
que se estableció que para comercializar hervidores eléctricos
en Chile es necesario un certificado de seguridad que indique
el cumplimento de condiciones mínimas y precisar conceptos
asociados al uso seguro del producto, pues muchos de los accidentes
están más relacionados con la falta de una conducta
segura que con el aparato mismo.
Las quemaduras por hervidores eléctricos se producen fundamentalmente
en menores de 4 años (alrededor del 70%) y la mitad de
ellos queda con una lesión profunda que requiere hospitalización
o injerto. El 60% del total de niños afectados por estas
quemaduras necesita posteriormente de complejos tratamientos de
rehabilitación, los que pueden en promedio prolongarse
unos nueve años.
Dentro de las actividades de este año, la Superintendencia
contempla reforzar el control a hervidores eléctricos dentro
de su plan de fiscalización, concentrándose en los
importadores, proceso en el que se potenciará el trabajo
ya existente con otros organismos como el Servicio Nacional de
Aduanas y el Servicio de Impuestos Internos.
Foco en conductas
Para este año, sin embargo, la meta es reforzar las conductas
seguras en el hogar, toda vez que casi la totalidad de los accidentes
se produce por un uso inadecuado por parte de los adultos.
Para ello se diseñó una novedosa etiqueta de seguridad
para advertir y aconsejar a los usuarios de los riesgos cotidianos
que implican estos artefactos.
La etiqueta –que será incorporada paulatinamente
en los próximos meses- será de las siguientes características
y con consejos prácticos de cómo evitar los accidentes,
a través de un uso seguro de los hervidores eléctricos:
