Declaración Pública del Centro de Formación Técnica Instituto del Medio Ambiente-IDMA |
| Políticas Públicas de Educación Superior para la Sustentabilidad |
En el Día de la Tierra las chilenas y chilenos nos volcamos a reflexionar sobre el impacto que causamos en el medio ambiente y el planeta. La mayoría recuerda que el 22 de abril debe apagar el monitor del computador cuando no lo está utilizando, y que es necesario andar más en bicicleta que en auto para reducir la contaminación.
Pero en el discurso público poco se habla de formar técnicos y profesionales para sentar las bases de una sociedad sustentable. Sabemos que los recursos naturales deben ser usados con prudencia para que las generaciones futuras también puedan ocuparlos para satisfacer sus necesidades. Sin embargo, políticos y autoridades olvidan que para que eso ocurra realmente deben existir expertos que nos indiquen cómo hacerlo de manera correcta. |

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El desafío de la sustentabilidad tiene un carácter imperativo y exige respuestas efectivas. Los grandes problemas del país como el cambio climático, la escasez de agua, la pérdida de biodiversidad, el problema energético, las nuevas enfermedades asociadas al ambiente, y la contaminación de las ciudades, requieren de técnicos y profesionales con competencias específicas y un gran compromiso ambiental.
El Gobierno actual tiene un programa que busca construir un Chile Sustentable a través del fomento a políticas de reciclaje, descontaminación y rehabilitación de áreas degradadas; el impulso a una Ley de Bonos de Descontaminación y la premiación a aquellas empresas que desarrollen prácticas que constituyan mejoras ambientales comprobables adicionales a las exigencias normativas; el incentivo a las Energías Renovables no Convencionales (ERNC) y la Eficiencia Energética (EE) mediante la entrega de instrumentos financieros a las empresas para que desarrollen estas tecnologías, entre otras cosas.
Si eso se cumple cabalmente, será un gran avance, pero se hará evidente la escasez de especialistas en temas ambientales que sepan aplicar en terreno conceptos que hoy se discuten bajo cuatro paredes. Pensamos que falta fortalecer estas medidas a través del fomento a Políticas Públicas de Educación Superior que incentiven la formación de recursos humanos que sean parte de la solución de los problemas medioambientales.
Creemos firmemente que el desafío actual del Estado en el plano educacional, más que cerrar la brecha digital, debiera ser crear incentivos a la formación de técnicos y profesionales conectados con la sustentabilidad de la Tierra. En ese sentido, sería de gran utilidad abrir el Aporte Fiscal Directo –subsidio de libre disponibilidad que en la actualidad sólo se entrega a universidades del Consejo de Rectores –, a Centros de Formación Técnica o Institutos que proveen a Chile de trabajadores preparados para desempeñarse en terreno, “aterrizando” el concepto de desarrollo sustentable. |
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