| Primeros auxilios, aprendizaje vital |
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| Cuando ocurre un accidente o una tragedia ante nuestros ojos, hay unos segundos de tensión en los que no sabemos cómo reaccionar. El tiempo que pasa entre que desciframos lo que ocurre y tomamos una decisión, es de vida o muerte, y a menos que alguien en la escena sepa cómo actuar y tome el control, generalmente entramos en pánico. |
Aprender primeros auxilios no es algo del otro mundo, unas cuantas horas invertidas en la preparación bien valen al momento de salvar una vida. Implica una responsabilidad con la comunidad, sin duda, pero nos trae la satisfacción y la tranquilidad de saber cómo reaccionar para que una emergencia no se convierta en tragedia. En los lugares de trabajo es necesario contar con un curso básico, sobre todo en lo que corresponde a lesiones y áreas de riesgo potencial. Curiosamente, en las empresas donde se han dado primeros auxilios, los empleados se vuelven más conscientes, solidarios y precavidos, de manera que se genera un ambiente de seguridad laboral. Eso sin mencionar que los patrones que invierten en cursos y sistemas de prevención de accidentes, a la larga se ahorran mucho dinero en indemnizaciones. |
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En los desastres naturales es cuando más vulnerables nos encontramos. Suena un poco rudo, pero la historia ha mostrado que si la gente sabe cómo reaccionar en dichas situaciones, tiene mayores probabilidades de sobrevivir y ayudar a otros. En cualquier lugar podemos toparnos con alguna situación de emergencia. Si sabemos cómo reaccionar, seremos capaces de prestar ayuda eficiente, pues de nada sirve abanicar a un desmayado o esperar que reaccione con un algodoncito con alcohol, cuando lo que tiene es un shock anafiláctico. |
| FUENTE: www.elsiglodedurango.com.mx |
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