A pesar de todo, el hecho de superar los controles de calidad de producto podría no servir para nada. Al fin y al cabo, en caso de pandemia, las diferentes administraciones pueden determinar un cierre unilateral de fronteras que afectaría lógicamente no sólo al tráfico de personas, sino a las importaciones e importaciones de materias primas y productos finales. Para hacer frente a la batería de consecuencias, lo ideal según Marsh sería contar con un plan de contiuniadad de negocio. Un plan capaz de garantizar una comunicación exhaustiva, minimizar los picos de absentismo, contar con un plan especial por si el virus reaparece y, sobre todo, adaptar la cadena de suministro y distribución constantemente. Sólo así podría garantizarse un mínimo de normalidad en la actividad de la empresa en medio del caos.
Medidas urgentes a tomar en caso de alerta máxima
Según los consejos de Marsh, cualquier compañía debería tomar las siguientes determinaciones en caso de que las autoridades decretaran el nivel de alerta seis.
1. Un plan de gestión de crisis. Las empresas deberían tomar en consideración un plan con modificaciones adaptadas a las necesidades del momento. Pólizas de viaje, ubicación de la plantilla, distancias interpersonales recomendadas, revisiones...
2. Una alternativa de trabajo a distancia. Cualquier compañía debe contar con una alternativa para seguir trabajando con normalidad desde casa en caso de que un gran porcentaje de los empleados se vea afectado por la enfermedad.
3. Minimizar el impacto emocional. Es más que previsible que, en caso de pandemia, muchos de los trabajadores sufran la muerte de familiares, allegados e incluso algún empleado. Frente a ello, la compañía debería contar con un procedimiento para tratar psicológicamente a la plantilla.
4. Control sanitario. Con el objetivo de que los daños para la empresa sean los mínimos posibles, la compañía deberá disponer de un mecanismo que permita evaluar médicamente a los empleados en cortos periodos de tiempo. Así, en caso de haber algún afectado, puede ser puesto rápidamente en cuarentena evitando que el resto de contagie.
5. Flexibilidad. Cualquier compañía precisaría de un procedimiento para adaptar la producción de la compañía a tenor de la previsible reducción de demanda. |